28 de marzo 2011 - 00:00

Un momento de locos

Martín Palermo se toma la cabeza. El delantero tuvo otra opaca actuación y se perdió un gol que en otro momento de su carrera hubiera sido motivo de festejo.
Martín Palermo se toma la cabeza. El delantero tuvo otra opaca actuación y se perdió un gol que en otro momento de su carrera hubiera sido motivo de festejo.
Otra vez la actuación de Martín Palermo pasó a un segundo plano.

Otra vez el goleador tuvo una opaca actuación y erró un gol imposible de cabeza que, en un pasado no muy lejano, hubiera sido motivo de festejo para Boca.

Sin embargo, el «Loco» debió ser reemplazado tres minutos después de que Boca se pusiera en ventaja tras un tiro libre -nada menos- que de Juan Román Riquelme.

Se chocaron la mano en el festejo, pero fue resignación ante su inminente salida.

El delantero no protestó el cambio pero se quedó mirando el juego con gesto taciturno y tuvo que ver cómo su reemplazante, Viatri, estuvo a punto de convertir de cabeza, de no haber sido por un acierto del arquero adversario.

Conocedor de las particularidades del «vestuario» boquense, el entrenador Julio Falcioni, lo abrazó al final del partido en son de festejo por esta segunda victoria de su vapuleado equipo.

Dejá tu comentario