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Un óleo de Carpani lideró las ventas
«El manifiesto», de Ricardo Carpani, se vendió en casi 85 mil dólares en la última subasta de Arroyo.
En Bullrich, Gaona y Wernicke, el 4 y 5 de este mes, «Instrumento blanco», óleo sobre tela de 114,5 x 162,5 cm. de Vicente Forte, duplicó la base de u$s 6508 para salir en u$s 14.617. «Figura en la ciudad», óleo sobre tela 180 x 110 cm. de Juan Manuel Sánchez, trepó de una base de u$s 4928 hasta encontrar comprador en u$s 13.155. «Cabeza de mujer», bronce patinado de 31,5 cm. de Erzia Stephan, logró u$s 8283 partiendo de una base de u$s 3719, al tiempo que dos esculturas de Libero Badii, «La pareja», aluminio de 90 cm., salió en u$s 7.308, y «Caja siniestra», de 28 x 41,5cm., alcanzó los u$s 4619, es decir ,cuatro veces la postura inicial.
En Naón, el miércoles 5, «Mal tiempo (la posta)», óleo sobre tela de 90 x 120 cm. de Fernando Fader, marcó el top price de la semana cuando en la puja convirtió una base de u$s 113.636 en su doble, bajando el martillo en u$s 226.556. Le siguieron «Las colegialas», óleo sobre tela de 85,5 x 100 cm. de Valentín Thibon de Libian en u$s 185.142 y, ya en las marcas de cinco cifras, «El moro», también de Fernando Fader, un óleo sobre tela de 50 x 70cm. fue vendido en u$s 46.286 y «Día de niebla», óleo sobre aglomerado de 59,5 x 70cm. de Benito Quinquela Martín, que se fue en u$s 37.759.
Finalmente en Minerva, el 3 de diciembre, «Esquina de San Jerónimo», óleo sobre cartón de 27 x 36 cm. de Miguel C. Victorica, se vendió a u$s 8.900, siendo la marca más alta de la subasta.
En otro orden de cosas, las 25 ferias de arte que tuvieron como centro a la ciudad de Miami -nueve de ellas fueron comentadas en la nota anterior, y hoy hay una nota especial de Sebastián Spreng en pág. 1 - y las ferias europeas vienen aportando un dato a ser tenido en cuenta: el mercado del arte se expande como un fractal que cambia de forma, crece y exige nuevas fórmulas para comunicar y vender las propuestas artísticas que se le suman, pero sin desplazar a las tradicionales, en una realidad donde lo único que parece no tener lugar es la crisis.
Así, el arte visual, viene además fusionándose con otras disciplinas -como la publicidad y el multimedia- y las herramientas y el lenguaje para comunicarlo también se modifica, como por ejemplo, la intensificación del marketing cultural, una especialidad que abarca tanto a las acciones que llevan a cabo las empresas que asocian sus marcas a eventos de arte para elevar su simpatía y recordación (Art Branding), como al marketing del arte propiamente dicho, una herramienta para difundir y promover hechos culturales y asociar, finalmente, las marcas con la actividad cultural de una determinada comunidad.
Además de la promoción, la venta de obras también sufre sus propias transformaciones, ya que la web plantea un nuevo escenario: los artistas arman sus páginas web y algunos toman contacto directo con los clientes más fácilmente, lo que enfrenta a galeristas y art dealers a un nuevo desafío: desarrollar la funcion del consulting ahora que el contacto entre artistas y clientes es mucho mas fácil. La respuesta vendría sola y con el tiempo, ya que los compradores avezados opinan que un ojo experimentado que acompañe el proceso ofrece más seguridad a la hora de definir la compra, sobre todo - dicen- desde que el arte es planteado en términos de inversión.

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