El director de "El arca rusa" propone un extraño viaje al Louvre durante la ocupación nazi. El tema, más que importante, del destino de las obras de arte durante la guerra, tuvo obras maestras como "El tren" de John Frankenheimer, y muy buenas peliculas recientes, como "La dama de oro", con Helen Mirren. Pero aquí, además del tema, está la narrativa personal del director, que es sin duda la característica que más llama la atención. La cámara de Sokurov deambula por los rincones del museo, mientras el director, en una narración en off, va contando la historia de cómo se salvaron las piezas del arte que tanto deseaba el mismísimo Adolf Hitler (a quien se ve tomando posesión de París en material documental al principio de la película). "Francofonía", justamente, mezcla auténtico material documental con otro tipo de imágenes que funciona como documental simulado, mezclándose con otras de las más absoluta ficción, teniendo en cuenta que al director le gusta que los fantasmas del Louvre caminen por los pasillos del museo de un modo similar a su cámara.
En el medio hay algunas escenas menos claras, en las que Sokurov intenta hablar por skype con el capitán de un barco en alta mar que transporta obras de arte enfrentando una furiosa tempestad, haciendo un paralelismo con el riesgo que puede sufrir el arte, ya sea por la guerra o por las fuerzas de la naturaleza. Probablemente este leitmotiv sea lo menos convincente de un film que también corre un gran riesgo cuando antepone la forma a la narración de historias tan trascendentes como la de Jacques Jaujard, el director del Louvre que se hizo cargo de vaciar el museo de muchas obras que hubieran interesado a los invasores alemanes.
D.C.
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