La entrada disponible más económica para asistir a la final del fútbol americano sale u$s4.000. Seguir a la Selección en Rusia cuesta u$s3.090.
El domingo se jugará en Minneapolis el Súper Bowl LII, la final del torneo de fútbol americano que paraliza a Estados Unidos. Y que, debido a su ya famoso show del medio tiempo (Justin Timberlake será el protagonista), se transformó en los últimos tiempos en uno de los eventos deportivos más vistos en todo el mundo. Es por eso que, más allá del duelo entre los New England Patriots y los Philadelphia Eagles, las cifras que rodean al partido son asombrosas. Además de los millones por segundo que cuesta cada publicidad, los precios de las entradas también parecen increíbles. De hecho, el ticket más económico que aún queda disponible es más caro que las siete entradas para ver todo el Mundial de Rusia.
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Las 66.655 localidades que se pusieron en venta se agotaron rápidamente. El precio de esos boletos oscilaba entre los u$s950 y los u$s5000. Pero resulta prácticamente imposible hacerse con ellos: según publicaron distintos medios especializados, la gran mayoría de las entradas denominadas "oficiales" se venden junto a paquetes turísticos que ofrecen otros servicios antes, durante y después del cotejo. Es por eso que suele tomarse como referencia el valor que exhiben distintas páginas on line: si bien se trata de reventa, no es ilegal ya que está reglamentada. En esos sitios, puede conseguirse prácticamente cualquier ubicación y el precio promedio ronda los u$s5700. Supera así la media del año pasado, que de por sí había batido un récord. Los u$s20.000 que se cobran para acceder a uno de los palcos es la entrada más cara disponible actualmente.
La fuerte demanda hace que los valores aumenten: es que los hinchas de los Eagles, conocidos por ser los simpatizantes más fieles y pasionales de la NFL, se volcaron de lleno por una ubicación para presenciar lo que puede ser la obtención del primer anillo de su historia.
El elevado precio de los tickets suena más llamativo si tiene con qué compararse. Por ejemplo, el boleto más económico de los que quedan disponibles en las páginas de reventa "legales" ronda los u$s4.000. Un número superior a lo que costaría comprar las siete entradas para ver toda la Copa del Mundo de fútbol. Según los precios oficiales exhibidos en la página de la FIFA, las entradas más caras para ver a una selección en la primera ronda salen u$s210 por partido (son tres encuentros en total). Para presenciar un choque de octavos de final deben desembolsarse u$s245, los cuartos de final u$s365, la semi u$s750 y la final u$s1.100. En total, para ver a un equipo que podría proclamarse campeón mundial durante todo el certamen se necesitarían u$s3.090. Lógicamente, esos valores aumentarían en una hipotética reventa, pero desde la FIFA buscan controlarla al máximo con la implementación de la tarjeta de identificación denominada FanID.
Se descuenta, también, que a medida que se acerque el gran partido del domingo los precios de las entradas disponibles para el Super Bowl subirán considerablemente. Por ejemplo, en los últimos años se llegó a pagar hasta u$s25.000 por un ticket de reventa cerca del comienzo del encuentro.
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