12 de octubre 2012 - 00:00

Un trío famoso con toque íntimo

Trío Guarneri de Praga. Obras de J. Suk, B. Smetana y A. Dvorak. (Abono Bicentenario, Teatro Colón, 10 de octubre).

Con un programa dedicado a tres de los autores más destacados de su patria, el Trío Guarneri de Praga regresó a nuestro país para presentarse en el Abono Bicentenario del Teatro Colón, que este año ha contado con una oferta de lujo y que culminará el 10 de noviembre con el recital de la soprano Renée Fleming.

Ante una sala llamativamente despoblada respecto de otras funciones del abono (ya fuera por poca venta de sobrantes o por «renuncia» espontánea de los abonados a este concierto), el trío checo brindó una actuación sólida, aunque no haya sido un ámbito de descomunales dimensiones como lo es el Colón el mejor entorno para su puesta en valor. Durante el concierto se tuvo además la segura impresión de asistir a una perfecta comunión musical y humana entre tres músicos más abocados al disfrute propio que a la entrega de su arte.

Una de las características que pudieron advertirse en la actuación del Trío es un sonido extremadamente íntimo en las afinadísimas y muy expresivas cuerdas (ambos instrumentos firmados por miembros de la dinastía cremonesa Guarneri) del violinista Cenek Pavlik y el cellista Marek Jerie, caudal bien contenido en el piano por Ivan Klansky, intérprete de condiciones excepcionales para el difícil «métier» de la música de cámara.

La «Elegía» de Josef Suk (arreglo para trío de una obra compuesta para conmemorar el aniversario de la muerte del poeta Julius Zayer), con su belleza serena, fue un perfecto aperitivo para otra obra de carga elegíaca, el «Trío en sol menor» opus 15, que Bedrich Smetana dedicó a su hija Bedriska, fallecida a temprana edad. En un crescendo de intensidad retórica, la interpretación tuvo su clímax en el tercer movimiento, síntesis perfecta de la tragedia que encierra la obra en su totalidad.

Completó el programa una pieza particularísima dentro del repertorio de cámara universal: el famoso «Trío en mi menor» opus 90, apelado «Dumky» de Antonin Dvorak. En la amalgama inmejorable de los tres engranajes del conjunto, los cambios rítmicos internos de cada «dumka» (una balada de origen ucraniano que alterna ritmos rápidos y lentos) y las variantes dinámicas fluyeron sin ataduras.

Como para no perder la categoría de embajadores artísticos de la República Checa, los integrantes del Trío Guarneri de Praga ofrecieron como bises dos páginas más de Dvorak: el «Poco adagio», Trío en fa menor opus 65 y la mucho más conocida (y celebrada) «Humoresque», ambos en versiones vibrantes que el público recibió con calidez.

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