Una arteria que también asustó a Menem y a De la Rúa

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La operación a la que fue sometido el ex presidente Néstor Kirchner en el sanatorio porteño de Los Arcos tiene como antecedentes inmediatos los casos de Carlos Menem y de Fernando de la Rúa, quienes eran mandatarios nacionales cuando les tocó pasar por la misma intervención quirúrgica.

El 14 de octubre de 1993 Menem fue operado con éxito, tras haberle limpiado la arteria carótida derecha que estaba parcialmente obstruida y que es la que irriga sangre al cerebro.

El ahora senador riojano tuvo que ser internado de urgencia poco antes de cancelar un viaje a Chile.

Menem sintió un cosquilleo en el brazo izquierdo mientras jugaba al golf y posteriormente un episodio de mareos, por lo que fue a realizarse un chequeo médico. Una vez que se los realizó, se comprobó la obstrucción parcial de la arteria carótida interna derecha.

En aquella oportunidad, el doctor Alejandro Tfeli, médico personal del ex presidente de 63 años, informó que la operación se prolongó unas tres horas en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).

De todas formas, al otro día de su intervención, Menem atendió a los distintos medios de prensa y dijo que su estado de salud era bueno.

Por su parte, De la Rúa pasó por idéntica situación el viernes 8 de junio de 2001 cuando ingresó al Instituto Cardiovascular de Buenos Aires para hacerse un chequeo médico, pero terminó en una angioplastia para limpiarle una arteria.

El diagnóstico de De la Rúa fue «una lesión obstructiva en la arteria coronaria derecha».

Además, se produjeron otros casos que no estuvieron vinculados a esta afección, pero que sí provocaron un peligro para quienes fueron presidentes o lo iban a ser, como los de Eduardo Duhalde y del fallecido Raúl Alfonsín.

El 17 de junio de 1999, cuando ya no era jefe de Estado, Alfonsín dijo que estuvo «más cerca del arpa que de la guitarra», luego de que se recuperó de un gravísimo accidente de auto en una ruta de Río Negro.

El hombre fuerte de la UCR ya había dejado la Presidencia pero se encontraba en campaña a favor de la Alianza. Sobre la ruta había hielo, el auto perdió el control y el ex presidente, que iba sentado en el asiento de atrás, terminó con diez costillas fracturadas, lesiones en un pulmón y escoriaciones en todo el cuerpo, por lo que estuvo 29 días conectado a un respirador artificial y 10 días más internado. Por su parte, Duhalde casi se ahoga cuando salió a pescar en Pinamar y una falla del motor en el gomón que lo trasladaba lo dejó a la deriva.

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