20 de mayo 2009 - 00:00

Una baja, una suba, una baja, una suba

Una baja, una suba, una baja, una suba
Es rara la mezcla: hablar sobre un rally cuando nos referimos a las acciones y reflejar un panorama entre negativo y cauto cuando lo hacemos sobre la economía. Aclaremos, ésta no es nuestra opinión, ésta es la realidad del día a día. Por eso, cualquier intento de vincular la suba o baja de las acciones con el vaivén o la perspectiva de la "macro" no pasa de ser -suponiendo que no hay intereses aviesos- "wishful thinking" (deseos). ¿La mejor prueba?: en las últimas doce ruedas, las subas y bajas del Dow se han ido alternando de manera perfecta (en tanto el Promedio avanzó un insignificante 0,57%). Cuesta pensar que este "comportamiento veleidoso" sea más el reflejo del consenso de los economistas que simples cuestiones de oferta y demanda en un mercado hiperlíquido y temeroso. Esto significa, en principio, dos cosas: que es peligrosísimo hacer proyecciones (bursátiles) y que la inmensa mayoría de los "traders" e inversores de corto plazo está perdiendo dinero.

En este sentido, la rueda de ayer se puede decir que fue arquetípica, con el Dow pasando de ganador a perdedor doce veces a lo largo del día para terminar retrocediendo un 0,34% a 8.474,85 puntos. Es cierto que al informarse que el número de nuevas viviendas en construcción y los pedidos de permisos marcaban un récord de mínima, el ánimo no fue excelente, pero esto no tiene nada que ver con la volatilidad. Claro que tampoco podemos decir que fue una "rueda loca".

Como ha venido ocurriendo, el ritmo fue marcado por los papeles financieros que retrocedieron casi un 3% (el Tesoro lucha por no permitir que le repaguen el TARP), en tanto los papeles tecnológicos de primera línea volvieron a tener una buena jornada (el Nasdaq ganó un 0,13%), lo que sugiere que la rueda no fue muy distinta de las anteriores. A seguir atentos.

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