París - Los precios agrícolas mundiales evolucionarían al alza durante los próximos diez años -especialmente los de productos vegetales y a partir de 2012-, aunque sin llegar a los picos que alcanzaron durante la crisis alimentaria de 2006-2008, según indicaron ayer la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su informe anual sobre Perspectivas Agrícolas.
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Este año, los precios agrícolas mundiales continúan en niveles elevados, pero se orientaron a la baja tras las escalada que se produjo entre el año pasado y 2006, lo que provocó protestas sociales en diferentes partes del mundo, recordaron la OCDE y la FAO. «La persistente debilidad de la economía mundial frenará los precios de los productos básicos agrícolas para los próximos dos o tres años, período luego del cual, con la recuperación económica, deberían repuntar», subraya el informe publicado ayer, lo que beneficiaría a los países con un sector agrícola fuerte, entre ellos, de América Latina.
Durante los próximos diez años, los precios de las producciones vegetales deberían aumentar entre un 10% y un 20% en términos reales con respecto al promedio de 1997-2006, mientras que el de los cárnicos se estabilizará, destaca el estudio.
Para 2018, el precio de los productos lácteos debería ser «levemente» más elevado que durante el período 1997-2006.
«Pese a las importantes consecuencias de la crisis financiera mundial y de la recesión económica en todos los sectores de la economía; se espera que la agricultura tenga una mejoría relativa, como consecuencia del reciente período de ingresos relativamente altos y de una demanda de alimentos relativamente poco elástica con respecto al ingreso», añade el informe, que señala el «potencial de crecimiento» de la productividad.
Un aumento del 40% de la producción agrícola mundial para 2018 no parece ser «irrealista» a condición de realizar las inversiones necesarias y de hacer frente a algunos riesgos «importantes», entre ellos, el que concierne a los recursos hídricos, afirman las dos organizaciones.
El informe advierte sobre los riesgos de «estrés hídrico» vinculado al cambio climático, cuando el sector agrícola ya utiliza el 44% del total del agua consumida en los países de la OCDE y más del 60% en cantidad de otros países.
A su vez, las dos organizaciones subrayan la urgencia de «asegurar la seguridad alimentaria», cuando casi mil millones de personas sufrirán por el hambre este año.
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