15 de octubre 2014 - 00:00

Una goleada previsible

Lionel Messi ya terminó su primera obra de arte y la pelota está en la red. Fue tanta la diferencia entre Argentina y Hong Kong que los jugadores no gritaron los goles y apenas se saludaron como si fuera una práctica.
Lionel Messi ya terminó su primera obra de arte y la pelota está en la red. Fue tanta la diferencia entre Argentina y Hong Kong que los jugadores no gritaron los goles y apenas se saludaron como si fuera una práctica.
El resultado fue la diferencia entre una selección y otra, en un partido que sirvió para que se festejen los 100 años del fútbol en Hong Kong, pero que a Gerardo Martino le debe haber dejado muchas conclusiones porque probó a los jugadores que habitualmente no son titulares.

Lo que también mostró es que "el dibujo no se toca". La idea de Martino es jugar con 4 defensores, un volante defensivo muy cerca de ellos, cuatro volantes con más vocación ofensiva que defensiva y un delantero de punta.

Ante un rival tan limitado técnicamente, se pudo ver a pleno la idea, con los laterales subiendo permanentemente, los dos volantes por los costados metiéndose adentro para dejar el hueco y el delantero jugando de espaldas para apoyar la llegada de sus compañeros.

En relación con las individualidades, Lionel Vangioni , Nicolás Gaitán y Ever Banega fueron los que más aprovecharon la oportunidad.

Vangioni subiendo permanentemente por izquierda, Gaitán haciendo dos goles y habilitando en otro, además de entender muy bien su función de volante ofensivo, y Ever Banega, que abrió el marcador en un horror defensivo, les puso su sello a muchos pases interesantes.Hubo otros que no tuvieron oportunidad de mostrarse como los arqueros o Santiago Vergini, porque la poca actividad ofensiva de Hong Kong hizo que casi no tocaran la pelota.

La Selección se fue al descanso ganando 3 a 0, pero cuando entró Lionel Messi lo terminó de definir. El crack argentino no defraudó a los 40 mil espectadores haciendo dos goles de su sello y gambeteando rivales como si fueran postes. Fue parte de un espectáculo que tuvo más de show que de fútbol.

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