11 de febrero 2014 - 00:00

Una muerte enturbia protestas de Río

Río de Janeiro - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ordenó a la Policía Federal investigar el ataque al camarógrafo de la red televisiva Bandeirantes, Santiago Andrade, alcanzado por una bengala cuando registraba imágenes de una protesta en Río de Janeiro el jueves y cuya muerte cerebral fue anunciada ayer.

Horas después que la Secretaría Municipal de Salud de Río confirmara la muerte cerebral del reportero, Rousseff utilizó su cuenta en Twitter para condenar la violencia en las protestas. "No es admisible que las protestas democráticas sean desvirtuadas por quienes no tienen respeto por vidas humanas", afirmó.

Según la mandataria, "la libertad de manifestación es un principio fundamental de la democracia y jamás puede ser usada para matar, herir, agredir y amenazar vidas humanas, ni tampoco para destruir patrimonio público o privado".

"Ordené a la Policía Federal que apoye, en lo que sea necesario, las investigaciones para que se imponga el castigo que corresponda", concluyó.

Andrade sufrió hundimiento de cráneo tras ser alcanzado en la cabeza por un artefacto explosivo durante los disturbios que, según los expertos forenses de la Policía, fue lanzado por uno de los manifestantes.

El sábado, la Policía detuvo a uno de los autores del ataque: un joven de 22 años, quien admitió tuvo en su mano la bengala, pero, aseguró, se la entregó a otra persona a quien no logró identificar.

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) lamentó ayer la muerte del cámara brasileño y pidió a las autoridades que se haga todo lo posible para identificar a los responsables y para que sean sancionados, "con el fin de prevenir la impunidad".

Agencias DPA, ANSA y EFE

Dejá tu comentario