19 de mayo 2011 - 00:00

Una multitud desobedeció en Madrid la prohibición oficial de protestar

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes españoles desocupados, volvieron a protagonizar ayer una masiva manifestación en el centro de Madrid. Desafiantes, prometen mantener su protesta contra la clase política hasta el sábado, víspera de las elecciones municipales y regionales.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes españoles desocupados, volvieron a protagonizar ayer una masiva manifestación en el centro de Madrid. Desafiantes, prometen mantener su protesta contra la clase política hasta el sábado, víspera de las elecciones municipales y regionales.
Madrid - Al menos 15.000 personas desafiaron ayer una prohibición oficial de realizar manifestaciones en la Puerta del Sol de Madrid, epicentro de las protestas que desde el domingo piden un cambio del sistema político y social en una España sumida en los efectos de la grave crisis económica.

A pocos días de las elecciones municipales y autonómicas, el «movimiento de los indignados» rebalsó la céntrica plaza madrileña, mientras en otras ciudades del país, entre ellas Barcelona, Valencia y Granada, se celebraban manifestaciones con las mismas reivindicaciones. «No nos vamos», fue el desafiante grito de los madrileños.

La Junta Electoral Provincial de Madrid había prohibido la concentración unas horas antes de su celebración en la Puerta del Sol, donde 2.000 personas acamparon el martes por la noche con la intención de mantenerse allí hasta el día de los comicios.

«No se considera que concurran causas extraordinarias y graves que justifiquen la urgencia de la convocatoria en un espacio de 24 horas», afirmó sorpresivamente el organismo. Asimismo, consideró que «la petición del voto responsable» a la que llamaron los convocantes «puede afectar a la campaña electoral y a la libertad del derecho de los ciudadanos al ejercicio del voto».

Pero ni el veto, ni la lluvia, ni la presencia de más de 500 policías consiguieron disuadir a miles de ciudadanos, en su mayoría jóvenes, que querían quejarse de las consecuencias de una crisis económica que en España ha generado casi cinco millones de desempleados y de una clase política que aseguran que no los representa.

«No pasarán», gritaban ante la fuerte presencia policial y a pesar de que la Delegación del Gobierno en Madrid había advertido que se tomarían las «medidas oportunas» para hacer cumplir la decisión de la Junta Electoral. «¡España, escucha, esta es nuestra lucha!», coreaban mientras aumentaba el número de presentes en inédito desafío a la autoridad.

Los simpatizantes del también llamado Movimiento 15-M, en alusión a la fecha en la que comenzaron las protestas, no piden el voto para ningún partido, sino que critican a la clase política, sobre todo a las dos grandes formaciones del país, el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero y el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

«PSOE, PP, la misma mierda es», gritaban anoche en Madrid, mientras los convocantes anunciaban una nueva asamblea para la medianoche y se hablaba de una nueva manifestación el sábado, jornada de reflexión antes de los comicios municipales y autonómicos.

Las protestas comenzaron el domingo pasado con manifestaciones en varias ciudades de España, convocadas por el grupo «Democracia real ya», al que se fueron uniendo miles de personas que se organizaron a través de redes sociales como Facebook y Twitter y de mensajes sms.

«Espero que esto sirva para algo (...). Lo que más ilusión me hace es ver gente de generaciones más jóvenes, a ver si así desaparece la idea de que la juventud española sólo sirve para la fiesta», declaró Salvador Guerrero, de 28 años, becario que vive con su abuela y una pensión de 600 euros.

«Acampadasol», «yeswecamp», «spanishrevolution» y «notenemosmiedo» eran ayer los temas del día en Twitter, en la que los mensajes al respecto pasaron de 3.400 el domingo a al menos 114.000 a media tarde, según la empresa de control de medios Meltwater Buzz.

«El PP y el PSOE utilizan a la Junta Electoral para acallar a democraciareal», «¡Están provocando para que salgamos todos a las ciudades de España esta noche!», «Ante la prohibición, cacerolada en toda España a las 21.00 horas» o «Todos a sol el sábado», eran algunos de los mensajes enviados en Twitter. El sábado es la jornada de reflexión anterior a los comicios y están prohibidas las manifestaciones.

Agencias DPA, EFE y AFP

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