El texto establece que una empresa puede despedir al trabajador con una indemnización reducida de 20 días por año trabajado, frente a los 33 establecidos para despidos injustificados.
Las empresas podrán argumentar pérdidas «actuales o previstas» o «disminución persistente de ingresos».
La reparación de 33 días por año significa una reducción desde los 45 que regían hasta ahora para algunos casos.
Se sancionará a los desempleados que rechacen cursos de formación.
Se prevé una indemnización de ocho días en contratos por hasta 45 días.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.