La Selección volvió a jugar mal. Agüero desperdició un penal. Paraguay aprovechó su oportunidad y ganó.
Sufrimiento. Los jugadoresparaguayos festejan el histórico triunfo en una eliminatoria ante la Selección argentina, mientras que Di María y Dybala no encuentran respuestas al mal momento del equipo.
La Argentina volvió a fracasar y perdió ante Paraguay por 1-0, en Córdoba. Con esta caída, no pudo salir de la zona de repechaje y totaliza 16 puntos, uno menos que Colombia y Ecuador, pero apenas una unidad por encima de los guaraníes y dos de Chile.
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Más allás de los números frios, la Argentina está padeciendo más su falta de fútbol que la suma de puntos. "La Selección pierde con la ausencia de Lionel Messi porque falta el número uno. Él comanda el ataque y es difícil que los demás hagan lo que él hace", Esos conceptos de Diego Maradona tomaron mayor fuerza a medida que avanzaban los minutos del partido.
Desde el inicio, el seleccionado albiceleste tiró todo el equipo en campo paraguayo, con una línea de cuatro, dos mediocampistas y cuatro delanteros. Tocaba y tocaba, pero la pelota no llegaba límpia al área paraguaya. La posesión le perteneció a la Argentina, que careció de profundidad y sólo llegó con un zurdazo de Ángel Di María que dio en la base del poste y se fue afuera y otro remate de Marcos Rojo que elevó por sobre el travesaño. El primer tiempo se jugó como quiso Paraguay. Fue ordenado, cubrió los espacios y salió rápido en contra superando numericamente el medio argentino y llegando con peligro cuando se lo propuso. Con inteligencia se puso en ventaja tras una buena jugada de Óscar Romero que terminó Derlis González . No bien empezó el complemento Sergio Agüero desperdició un penal que atajó Justo Villar. El equipo mejoró, se lo volvió a sacar el arquero paraguayo al Kun. El equipo de Bauza adelantó sus líneas, fue más activo y comenzó a perderse oportunidades en los pies de Gonzalo Higuaín, dos veces, Paulo Dybala, otras tantas. Precisamente el ingreso del cordobés le dio otra aceleración en ataque. Pero Edgardo Bauza, con el ingreso de Lucas Pratto por Ever Banega, privilegió juntar delanteros por sobre la inclusión de un generador de juego, porque el rival se abroqueló en el fondo y ni siquiera contraatacó. La Argentina, con más amor propio que fútbol, fue y fue, pero terminó yéndose de Córdoba con las manos vacias, silbado y complicándose en las Eliminatorias.
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