14 de febrero 2011 - 00:00

Una semana de suba, que no fue de fiesta

Una semana de suba, que no fue de fiesta
Más allá de que fuera una auténtica fiesta para el pueblo egipcio la renuncia del presidente Mubarak, la idea de extrapolar eso a Wall Street es al menos un poco tirada de los pelos. Es que si bien las acciones arrancaron el viernes con una ligera baja y para el mediodía entraban de lleno al terreno ganador, el 0,36% que avanzó el Dow al cerrar en 12.273,26 puntos (máxime si tenemos en cuenta que el volumen negociado cayó otra vez debajo de los 1.000 millones de acciones al negociarse 972 millones de papeles) está lejos de poder ser considerada una gran suba. De hecho, y si hemos de ser sinceros, hay que tomar en cuenta que el 1,14% que venía ganando hasta entonces el Promedio Industrial (en la semana avanzó un 1,5%) no era el reflejo de una apuesta a favor del fin del régimen egipcio, sino, por el contrario, un reflejo del influjo de fondos desde los mercados emergentes hacia los más desarrollados que se viene dado hace varias semanas. En esto, además de la crisis egipcia, influyó la decisión que tomó el Gobierno chino durante la semana de incrementar otra vez sus tasas de interés a ver si con ello logra frenar el incremento de los precios domésticos. Con una mayoría de balances con resultados mejores que los esperados, interesantes novedades en el mundo del M&A (NYSE Euro-next + Deutsche Boerse, Danaher + Beckman Coulter, Ensco + Pride International, etc.) y algunos datos macro mostrando una economía en crecimiento, el precio del petróleo retrocediendo un 3,88%, a u$s 85,58 por barril, el del oro empinándose apenas un 0,86% mientras el dólar ganó un 0,74% frente a las principales monedas (la tasa quedó sin cambios en un 3,65%), es evidente que el escenario bursátil local también aportó lo suyo.

Dejá tu comentario