3 de mayo 2016 - 00:00

Una victoria que cortó la sequía y despertó confianza

 A diferencia de las últimas semanas, los Jaguares comenzaron su semana de entrenamiento en el Buenos Aires Cricket & Rugby Club con la tranquilidad de haber frenado una sequía de siete partidos sin triunfos. El contundente 73-27 frente a un flojo Southern Kings, de Sudáfrica, ya levantó la confianza, que venía de capa caída para el próximo mes de competencia, antes de un parate en el mes de junio para acomodar el rugby internacional. No tardaron mucho los Jaguares para encontrarle la vuelta al partido; de hecho, el primer try llegó antes del minuto y medio. Arrinconado por la defensa y la línea de touch, Juan Martín Hernández mostró por qué es uno de los rugbiers más finos de nuestro país cuando pateó por encima del rival y tomó la pelota al picar para llegar al primer try. Ese try puso de manifiesto la intención del equipo que conduce hábilmente Agustín Creevy; un juego más frontal, más directo y, en consecuencia, más efectivo.

El sábado, en el estadio de Vélez, los forwards jugaron de forwards y los backs de backs frente a 12.348 personas que se fueron contentas con el triunfo y el buen rugby. Claro que para el ojo del experto, aun habiendo jugado su mejor rugby de la temporada en su primer año de Súper Rugby, destrozaron a un equipo tan flojo que ni siquiera sabía cómo festejar su propio try y hubo cuatro de ellos, algo que en un partido más ajustado o parejo Jaguares no hubiera permitido que los quiebren con la relativa facilidad con la que los perdedores llegaron al try.

Hubo un momento a la hora de juego que parecía que se venía la goleada más grande del torneo, pero tal vez porque el equipo se relajó con el partido asegurado o por el natural desequilibrio que se genera por esos minutos con los múltiples cambios que se quedó a 20 puntos de esa marca. No obstante, la del sábado fue la segunda goleada del Súper Rugby 2016. Más importante que los récords fue la forma en que Jaguares llegó a once tries -tres de Leo Senatore, el prolijo y siempre correcto octavo-, demostró que hay un convencimiento en lo que se quiere conseguir en este, el más duro de los torneos del rugby mundial.

Quedan seis partidos y los Jaguares confían que el triunfo del sábado será el burro de arranque de una seguidilla de alegrías después de cuatro partidos sin siquiera punto bonus defensivo. Este sábado tendrán su merecido segundo fin de semana libre -hay dos por equipo-, lo que les dará el tiempo suficiente para reacomodarse y recuperarse de la primera etapa y enfocarse en el partido contra los Sharks el 14. Cuando ambos equipos se enfrentaron en Durban en la segunda ronda, el conjunto argentino pudo haberlo ganado, pero la falta de experiencia en este nivel fue evidente.

En Vélez y con la inteligencia adquirida en lo que va del torneo, con buen juego los Jaguares bien pueden ganar. Quedarán dos partidos en la tercera, corta gira de la temporada cuando en Sudáfrica enfrenten a los Lions, en el mítico Ellis Park, y luego la revancha con Southern Kings, en el Nelson Mandela Bay Stadium de Port Elizabeth. Luego, el torneo hibernará un mes para completar, ya de local, con tres partidos en casa.

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