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Venezuela: debutó nuevo parlamento entre gritos, manifestaciones e insultos
Los legisladores antichavistas que juraron ayer exhibieron en el recinto de la Asamblea Nacional venezolana carteles que decían «52%», en alusión a los votos que dicen haber obtenido pese a que la ley electoral los subrepresenta (izquierda). El ex guerrillero izquierdista Fernando Soto Rojas es el nuevo presidente del cuerpo (arriba).
Frente a los 65 asambleístas de la oposición, que estaba ausente del organismo legislativo desde hace cinco años, el líder socialista tendrá 98, una mayoría que no le permitirá pasar leyes fácilmente como sucedió con la Asamblea que le otorgó plenos poderes en diciembre. Las marchas y concentraciones, organizadas por ambos bandos para acompañar la entrada de sus diputados a la sede de la Asamblea, transcurrieron sin incidentes pero con un palpable nivel de tensión.
Las primeras intervenciones de los legisladores constituyeron intercambios de acusaciones e insultos entre las dos fuerzas rivales.
La expresidenta de la AN y diputada electa por el oficialismo Cilia Flores advirtió a los críticos del chavismo que «vamos a demostrar que 98 es más que 65», lo que caldeó los ánimos.
La coalición opositora obtuvo 5,31 millones de votos, mientras que el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) reunió 5,39 millones, aunque sumó 98 diputados. Esta demostrativa diferencia se dio gracias a una polémica ley electoral que permitió cambios que beneficiaron a los estados que suelen favorecer al chavismo.
«Aquí son mayoría con 98, pero no en la calle, no en el voto de los venezolanos», replicó el opositor Alfonso Marquina. Con carteles que mostraban el porcentaje «52%» en alusión a los votos que la oposición asegura haber obtenido en los comicios de septiembre, Marquina señaló que en esas elecciones el Gobierno obtuvo 4,9 millones de votos frente a más de 5 millones de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que agrupa a fuerzas contrarias al Gobierno.
Los opositores gritaban «libertad, libertad», lo que era silenciado por silbidos y gritos de la bancada oficialista, que por su parte aseguraba «no volverán, no volverán».
«Cuando ustedes dicen que no volverán debemos darles una mala noticia, hemos vuelto a la Asamblea Nacional», aseveró el opositor Richard Blanco. Su intervención fue interrumpida varias ocasiones por gritos de «asesinos, asesinos» y «lacayos del imperio».
El también opositor Alfonso Marquina dijo que «el grito de democracia, de libertad, de paz y de cambio va a retumbar todo el territorio nacional en el año 2012», en referencia a las elecciones presidenciales previstas para finales de ese año.
En la primera sesión, la mayoría oficialista utilizó su poder de voto para elegir a las autoridades de la Asamblea, que serán los diputados Fernando Soto Rojas como presidente, Aristóbulo Isturiz como primer vicepresidente y Blanca Eeckout como segunda vicepresidenta. La detractores del chavismo reclaman la primera vicepresidencia.
Luego de asumir al cargo, el ex guerrillero Soto Rojas hizo declaraciones ante la multitud que había colmado los espacios de la Plaza OLeary, en Caracas.
La nueva AN despachará desde las parroquias y consejos comunales, «allí es donde estableceremos el comando y el campamento, será un campamento móvil», afirmó. «Los diputados electos sólo irán al Palacio para cuestiones institucionales, se legislará junto con el pueblo», afirmó.
Soto aprovechó para indicar a periodistas que una vez más quedó demostrado que «la oposición no tiene propuesta alternativa frente al proyecto bolivariano» y afirmó que sólo obedecen a los propósitos de Estados Unidos.
La sesión tuvo como telón de fondo la ley recientemente aprobada por el Parlamento saliente que concede a Chávez poderes excepcionales para legislar por decreto sobre cuestiones muy diversas hasta mediados de 2012, es decir, seis meses antes de las presidenciales a las que aspira presentarse.
Según los diputados de oposición, esta ley los priva de sus atribuciones legislativas, argumento rechazado por los parlamentarios oficialistas, quienes garantizaron que seguirán proponiéndose leyes.
Además, en diciembre, la Asamblea Nacional saliente aprobó con urgencia más de 20 leyes sobre temas como medios de comunicación, sector bancario o aumento del poder a las asociaciones comunitarias. Ayer, Chávez vetó una de ellas (ver aparte).
Agencias Reuters, EFE, AFP, DPA y ANSA


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