27 de agosto 2012 - 00:00

Venezuela: desastre en refinería suma muertos y congela la campaña

Una familia se aleja de las llamas en la localidad de Punto Fijo. Miles de viviendas se levantan no bien termina la refinería de Amuay.
Una familia se aleja de las llamas en la localidad de Punto Fijo. Miles de viviendas se levantan no bien termina la refinería de Amuay.
Paraguaná, Venezuela - Bomberos y rescatistas de Venezuela continuaban ayer luchando contra el fuego que emanaba de dos tanques de la mayor refinería del país, donde una gigantesca explosión por una fuga de gas el sábado mató al menos a 41 personas y derribó más de 200 casas. Se trató de la mayor tragedia en la historia de la industria petrolera venezolana, pero el hecho a la vez se sumó a decenas de accidentes y fallas en los últimos años que han motivado denuncias de la oposición por el manejo de la política energética.

Enormes llamaradas anaranjadas seguían consumiendo dos enormes depósitos de la refinería Amuay, ubicada en el estado Falcón (oeste), mientras una densa columna de humo negro podía verse desde varios kilómetros a la redonda.

El ministro de Energía, Rafael Ramírez, dijo que el incendio está «confinado» y es poco probable que afecte a otras áreas sensibles de la planta, que procesa unos 645.000 barriles por día (bpd), aunque las operaciones permanecerán detenidas hasta tanto se extinga el fuego. «Tan pronto culminemos las labores de extinción del incendio podremos poner la refinería en plena producción en dos días», aseguró con extraño optimismo el funcionario, quien también preside la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Ante la magnitud de la tragedia, Hugo Chávez decretó tres días de luto nacional y el ente electoral hizo un alto en la intensa campaña hacia los comicios del 7 de octubre posponiendo un simulacro de votación previsto para el domingo. El Gobierno socialista emitió un comunicado en el que se comprometió a «llegar hasta la verdad» del origen del siniestro y pidió evitar manipulaciones «mezquinas» del dolor de los afectados, luego de que algunos sindicalistas acusaran a PDVSA por falta de mantenimiento en sus instalaciones.

La Fiscalía asignó un equipo para investigar las causas del suceso, que las autoridades descartan se deba a un error en la gerencia de las instalaciones, donde trabajan 9.000 personas.

«Eventos como éste están en la estadística. Lamentablemente es una situación de riesgo inherente a una actividad en la que permanentemente se trabaja con hidrocarburos a alta presión», dijo el ministro Ramírez.

Chávez apareció en vivo para transmitirles su dolor a los familiares de los fallecidos, mientras que su rival, el gobernador opositor Henrique Capriles, también mandó un mensaje de solidaridad a las víctimas.

«Tenemos 10 días de inventario de productos. Cuatro millones de barriles de combustible almacenados», dijo Ramírez, quien aseguró que PDVSA dispone de una capacidad de refinación activa de 735.000 bpd para enfrentar la contingencia.

Sin embargo, operadores estimaron que la exportación de crudo y derivados venezolanos experimentará demoras en los próximos días tras el incidente en Amuay, que ya vio afectadas sus operaciones en dos ocasiones este año debido a un pequeño incendio y a una falla en su sistema de refrigeración.

En la última década, la oposición ha denunciado mala gestión del Gobierno, que a su juicio habría impactado en el circuito refinador, afectado por frecuentes fallas eléctricas, accidentes y demoras en los mantenimientos planificados.

En la madrugada del sábado, un escape de gas produjo una burbuja cuya deflagración devastó un área de almacenamiento en la parte sur del complejo -lejos de las áreas de operaciones- y afectó a nueve tanques, estaciones de válvulas y varias tuberías.

Autoridades médicas y un militar confirmaron que dos de los heridos fallecieron a causa de quemaduras en el 100% de sus cuerpos, con lo que el número de víctimas fatales subió a 41, entre ellos al menos 18 guardias nacionales. Además, la explosión dejó más de 80 heridos.

Anoche, mientras unos 140 bomberos combatían el fuego, continuaban las labores de limpieza de escombros. La explosión destruyó más de 200 viviendas y varios locales comerciales.

La refinería tiene una capacidad para almacenar 46 millones de barriles de crudo y productos, de los cuales 19 millones se depositan en tanques de acero con capacidades que van desde 4.000 hasta 530.000 barriles.

Agencias Reuters, AFP y

EFE; y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario