Verna: “violento” ajuste en obras

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  La Pampa - En un giro que amenaza con desatar focos de tensión social, el gobernador peronista Carlos Verna confirmó ayer su decisión de "bajar el nivel de inversión en obra pública violentamente" para hacer frente al "grave" escenario financiero que atraviesa la provincia.

En esa línea, anunció que directamente no se harán "las obras que están planteadas y todavía no están licitadas". "Las licitadas las vamos a continuar, y las iniciadas las vamos a terminar; tenemos que cumplir", agregó.

El duro posicionamiento, tanto en los hechos como en el terreno discursivo, augura tiempos difíciles y turbulentos para La Pampa, una provincia que en los últimos años se caracterizó por el orden de las finanzas y la tranquilidad social .

Con el freno a la obra pública, el trabajo en el sector de la construcción y los puestos de trabajo indirectos se resentirán con fuerza, por lo que a priori la provincia parece encaminarse a nutrir el lote de distritos golpeado por las protestas de trabajadores del sector desocupados.

En un intento de domar las tensiones que se avecinan, Verna dijo que "tratarán" de "coordinar el esfuerzo en generar trabajo a través de los ministerios de Desarrollo Territorial y Producción". "Y vamos a usar la posibilidad de que el Banco de La Pampa preste dinero a los empresarios, haciendo que la tasa sea subsidiada por el Estado", arengó.

Verna -quien ya comandó los destinos pampeanos entre 2003 y 2007- también lanzó una advertencia a los gremios, al remarcar que las urgencias de caja afectarán "por supuesto" las negociaciones salariales.

El mandatario -protagonista de duros cruces con el kirchnerismo nacional durante la administración de Cristina de Kirchner, y crítico ahora de la gestión de Mauricio Macri en materia del reparto de fondos- no se privó de trazar un duro diagnóstico de la herencia recibida de parte del también justicialista Oscar Jorge.

De hecho, denunció que al asumir se topó con reservas por $ 1.316 millones, aunque sólo $ 315 millones de libre disponibilidad, que terminaron en un pasivo de $ 39 millones tras el pago del aguinaldo y una suma fija a los empleados públicos y los jubilados.

"Hay que ver la evaluación de la recaudación; las noticias no son buenas: el fondo de la soja va a caer porque bajaron las retenciones y la rebaja de Ganancias impacta y también habrá una caída ", se cubrió.

Verna se diferenció y recordó que cuando le traspasó el Gobierno a Jorge en 2007 el panorama financiero era acomodado. Pudo retomar el poder en 2011, pero peleado con Cristina de Kirchner dio un paso al costado en su candidatura y abrió paso a la reelección de Jorge.

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