18 de marzo 2011 - 00:00

Viaja Obama a Brasil en un momento complicado

Barack Obama
Barack Obama
San Pablo - La presidenta Dilma Rousseff ofreció a su homólogo estadounidense, Barack Obama, quien llegará mañana a Brasil, una alianza estratégica al afirmar que su Gobierno puede «ser un socio importantísimo» para la Casa Blanca.

Así lo afirmó en una entrevista que concedió al diario Valor, publicada ayer. La mandataria afirmó que lo importante de la visita será «la progresiva conciencia» para las dos naciones «de que Brasil es un país que asumió su papel internacional y que puede, por sus vínculos históricos con EE.UU. y por estar en la misma región, ser un socio importantísimo».

«¿Qué otro país del mundo tiene la reserva de petróleo que tenemos, no tiene guerra, no tiene conflicto étnico, respeta contratos, tiene principios democráticos extremadamente claros y una visión del mundo tan favorable a la paz?», preguntó la mandataria de 63 años, que llegó al poder en enero.

«Nosotros ya no somos un país de la época de la Alianza para el Progreso, un país que necesita de ese tipo de ayuda», aseguró, refiriéndose al programa de asistencia económica y social de EE.UU. para América Latina, lanzado hace exactamente 50 años, en plena Guerra Fría, por el presidente John F. Kennedy en 1961, para contrarrestar el impacto de la Revolución Cubana.

En la entrevista con Valor, Dilma insistió en que su Gobierno será un fuerte defensor de los derechos humanos y que eso se aplica también a EE.UU.

«Si no estoy de acuerdo con la lapidación de mujeres (en Irán), tampoco puedo estar de acuerdo con que haya gente presa toda la vida sin juicio», dijo en alusión a Guantánamo, centro de detención creado por EE.UU. en una base militar que tiene en Cuba para presuntos terroristas. El respeto a los derechos humanos «vale para Irán, para EE.UU. y para Brasil», concluyó Rousseff.

Obama llegará mañana a Brasilia, donde se reunirá con Rousseff, en su primera visita al país desde que asumió la presidencia en 2009. Ambos firmarán una serie de acuerdos, en particular uno sobre resolución de controversias comerciales.

Washington espera que la reunión con Rousseff sirva para relanzar la relación con Brasil tras los encontronazos por el acercamiento del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva a Irán y la ambigua postura norteamericana cuando el golpe de Estado en Honduras de 2009.

En tanto, Brasil desea escuchar un apoyo abierto -como el que ya ocurrió en el caso de India- a su aspiración a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El canciller Antonio Patriota afirmó ayer al respecto que su país exige un diálogo «de igual a igual» con EE.UU. y aseguró que espera que el presidente norteamericano exprese una señal sobre la aspiración de Brasil.

«Una manifestación de EE.UU. no afectará dramáticamente los acontecimientos, porque requiere acuerdos en la ONU, pero un discurso de EE.UU. (en ese sentido) es un dato significativo», afirmó Patriota.

Obama pronunciará el domingo un discurso público en Río de Janeiro. Para ello, la ciudad prepara un gigantesco despliegue de seguridad, que incluirá el despliegue de 2.500 agentes.

El secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, dijo que el discurso de Río se dirigirá a toda América y apuntará a construir una nueva relación, marcada por la emergencia de una Latinoamérica «dinámica y pujante». «Es un continente totalmente distinto», enfatizó.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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