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Vice, amenazado, pidió licencia
Previamente, en declaraciones al programa radial La Visera, Keblaitis había contado que renunciaría indeclinablemente. Más allá de los cruces entre el presidente, Javier Cantero, y el jefe de los barras, el vicepresidente segundo fue amenazado de muerte la semana pasada, cuando recibió una carta anónima. «Cuando tus dos hijas te piden llorando que largues todo, la verdad no te dan ganas de seguir», le contó al programa de radio.
En su intento de echar a los violentos de Independiente, luego del partido ante Arsenal, en Sarandí, cuando los barras arrojaron piedras a los hinchas, Keblaitis había manifestado: «Le rompimos un diente al engranaje. Éste es el primer paso. Sabemos que esta gente interviene en municipios, se los ve en actos gremiales. Tienen padrinos políticos». Más allá de los distintos apoyos, tanto de políticos como de pares de otros clubes, el vice había revelado que los dirigentes del Rojo se sentían un poco solos en su lucha. Antes de la decisión de licenciarse, el vicepresidente contó, compungido, que esto, para él, era el fracaso más grande de su carrera.

