La gobernadora ocupa la centralidad política con Macri y Peña de vacaciones. Volverán las visitas de gestión en el conurbano.
Regalos. La gobernadora dialogó con vecinos y comerciantes mientras compraba regalos para sus hijos.
María Eugenia Vidal ocupó la centralidad política de la primera semana de 2018 con dos visitas a Mar del Plata y otra a Pinamar. Con Mauricio Macri y Marcos Peña de vacaciones, la gobernadora de Buenos Aires se hizo cargo de bajar la virulencia que marcó el último mes de 2017 a partir de la aprobación del nuevo cálculo jubilatorio y las reformas fiscales y tributaria.
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Ayer, Vidal acompañó al intendente de Pinamar, el filomacrista Martín Yeza, a una visita a la sede del Centro Integral de Seguridad (CIS) y recorrió un barrio recientemente urbanizado en Ostende. La gobernadora se movió casi como una rock star, disparó el fanatismo de vecinos y turistas, y hasta se despegó de la custodia para comprar juguetes por los Reyes Magos y un par de ojotas. Por la tarde, se fue a la residencia de Chapadmalal en una de sus últimas actividades oficiales antes de tomar una semana de vacaciones.
Aunque suene extraño, tanto en Casa Rosada como en La Plata tiene presente que el próximo año habrá elecciones. El clima de campaña permanente llevará a Vidal a retomar durante el verano las recorridas por el conurbano bonaerense. La gobernadora ya presentó el Operativo Sol y el programa de playas gratuitas en Mar del Plata, donde enfrentó un piquete del sindicato de guardavidas, y ahora apunta a estar cerca de los bonaerenses que no pudieron irse a la costa.
La administración Vidal replicó en La Plata con los intendentes del nuevo PJ bonaerense el esquema de gobernabilidad que Macri desplegó en el Congreso con los gobernadores peronistas. Con Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) como interlocutores, aprobó la adhesión al Pacto Fiscal luego de avanzar con el fin de las jubilaciones de privilegio y la prórroga de la emergencia en seguridad, entre otras leyes.
Mientras tanto, el Gobierno bonaerense supervisa que los municipios de Cambiemos apliquen la reducción de la estructura política que pregona Vidal. La medida ya se efectivizó en Quilmes, donde el intendente Martiniano Molina suprimió 49 por ciento en los cargos políticos del Municipio. El jefe comunal se enfocó en el denominado "personal político superior", el cual abarca secretarios, subsecretarios, directores y asesores que llegaron hace dos años con la nueva administración. Esta decisión, que alcanza a 222 puestos, constituirá un ahorro para las arcas municipales de aproximadamente 100 millones de pesos.
"Lo que buscamos con la medida es hacer un estado más ágil y más eficiente, con los recursos municipales donde deben estar: en obras para los vecinos", aseguró Molina. También una importante cantidad de empleados que ocupaban cargos públicos en diferentes áreas de la Municipalidad de Tres de Febrero fueron removidos en las últimas horas de sus puestos de trabajo. En total hubo unos 400 empleados los cesanteados en el municipio de Diego Valenzuela.
En Pinamar, Vidal estuvo acompañada por Yeza, quien tuiteó una foto con la mandataria indicando: "Cumplís años y llega para recorrer obras la gobernadora. Así arrancamos amigos!".
"Me pone muy contenta saber que esta ciudad ha estado casi el ciento por ciento de ocupación y espero que esto siga así el resto de la temporada porque más turismo es más trabajo", dijo Vidal en un breve diálogo con la prensa. Y agregó: "Queremos que la gente siga conociendo y disfrutando todos los lugares tan lindos que tenemos en la provincia", durante la recorrida en la que estuvo acompañada también por el subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell.
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