3 de abril 2014 - 00:00

Violencia y el “no Estado” II

Violencia y el “no Estado” II
Aclaremos: en esta columna estamos absolutamente en contra de cualquier forma de violencia. Pero cuando por la corrupción de los gobernantes el Estado rompe el "contrato social" con los ciudadanos, estos recuperan y tienen desde la ética y la lógica, la razón y en muchos casos el deber (en resguardo de los suyos) de ejercer los derechos que antes habían cedido al Estado. Por supuesto que el Estado -si es incapaz de corregir sus conductas que rompieron el "contrato social"- reaccionará empleando sus mecanismos de reeducación y castigo -incluyendo la violencia- para reprimir a quienes intenten ejercer los derechos recuperados.

El peligro es que mientras no se vuelva a reconstituir el "contrato", el enfrentamiento entre la gente y el Estado no puede sino crecer y hacerse cada vez más violento, y el Gobierno más represivo. Este mecanismo explica las revoluciones independentistas del siglo XVIII al XX, o por qué los argentinos habrían "fugado" al exterior más de 90.000 millones de dólares en los últimos 10 años. En este último caso, la exorbitante inflación, la injustificable presión impositiva y la inseguridad jurídica de los sucesivos gobiernos, implicaron un rompimiento de la faz económica del "contrato social" (el primer quiebre en las democracias modernas corruptas o populistas). Este quiebre con los ciudadanos llevó a que los argentinos que podían migraran sus capitales para protegerlos y dejar de "bancar" un Estado degenerado.

Así el número de cotizantes cayó de 125 a fines de los 90, a 106 en 2003 y 98 el mes pasado, mientras la capitalización se redujo del 10 por ciento del total latinoamericano al 7 por ciento en 2003 y al 2 por ciento actual (sigue mañana) y del 30 por ciento del PBI al 7 por ciento. Ayer el Dow avanzó un 0,24 por ciento a 16.573 puntos pasando a ganador para lo que va de 2014.

Dejá tu comentario