3 de febrero 2010 - 00:00

Volcker: reforma a bancos afectará a unos pocos

Washington - El ex jefe de la Reserva Federal y asesor presidencial de Obama, Paul Volcker, defendió ayer ante un Comité del Senado estadounidense su propuesta de restringir las actividades especulativas de la banca, y aseguró que el Gobierno no debe «subsidiar» con garantías públicas.

La llamada «ley Volcker» prohibiría a los bancos apostar en la Bolsa con su propio dinero, así como operar fondos de alto riesgo (hedge funds) y sociedades de capital riesgo (private equity funds); ni realizar trading en beneficio propio (proprietary trading). La propuesta está destinada a ayudar a resolver el problema de demasiado grande para quebrar y los riesgos morales relacionados», explicó y agregó que los hedge funds, fondos de inversión y otras instituciones privadas «deben estar libres para negociar, innovar, invertir y entrar en bancarrota».

Volcker había promovido la idea durante meses, pero no formó parte de la propuesta de reforma financiera de la Casa Blanca hasta hace una semanas, cuando el presidente Obama, le dio su apoyo, para sorpresa de los mercados, que como consecuencia cayeron en todo el mundo.

La banca se ha quejado de que los límites en sus operaciones reducirán sus beneficios en un momento en el que se necesita más que nunca su capacidad para extender créditos.

No obstante, Volcker señaló en la audiencia que la medida, que debe ser aprobada por esta instancia legislativa para entrar en vigor, sólo afectará a unos cuatro o cinco bancos comerciales estadounidenses y a unas docenas a nivel mundial que están comprometidos en esta actividad de trading en volúmenes que la propuesta busca prohibir.

No dio nombres, pero previsiblemente la lista incluye a Goldman Sachs, la entidad donde ese tipo de especulación parece tener mayor peso, Morgan Stanley, JP Morgan, Bank of America y Citigroup.

La banca tradicional se beneficia del fondo público de garantía de depósitos y del acceso a los préstamos de la Fed, que forman una «red de seguridad» que asegura unos servicios clave para el funcionamiento de la economía, explicó. Pero los grandes bancos también realizan transacciones de alto riesgo con su propio dinero, con la suposición de que, si las apuestas les salen muy mal, podrán acudir al Gobierno.

Con su propuesta, Volcker quiere separar ambos ámbitos de operación y argumentó que las transacciones especulativas «deberían llevarse a cabo por sí solas, sin los subsidios implícitos del apoyo público» a los bancos, los cuales deberían limitarse a gestionar los recursos de sus clientes. No tomar medidas para frenar la especulación llevará a otra crisis, presagió Volcker durante la audiencia. «Puede que yo no viva para verla, pero mi alma volverá para perseguirlos», les dijo a los legisladores quien comandó la Fed en la década del 80.

Volcker, de 83 años, enfatizó que las actividades especulativas de la banca presentan conflictos de intereses, pues los bancos están tentados a favorecer sus inversiones por delante de las de sus clientes y a usar el conocimiento de las operaciones que ellos realizan para su propio beneficio.

Según la propuesta, a los bancos no se les permitiría establecer o mantener una mesa de intermediación separada, capitalizada con sus propios recursos y no relacionada con el negocio de los clientes, dijo el subsecretario del Tesoro, Neal Wolin, quien también testificó en la audiencia.

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