3 de febrero 2010 - 00:00

Voto no positivo de Carrió a Cobos

Elisa Carrió
Elisa Carrió
El voto no positivo de Elisa Carrió por la remoción de Martín Redrado dejó tambaleando nuevamente al Acuerdo Cívico y Social. Enemiga íntima de Julio Cobos, la jefa de la Coalición Cívica logró moldear el dictamen de Alfonso Prat Gay para no adherir a la postura del Gobierno, diferenciarse de la Casa Rosada y dejar aislado al vicepresidente en la crisis del Banco Central.

Carrió consiguió operar al interior de la Coalición Cívica mientras la Unión Cívica Radical se mostró incapaz de torcerle el brazo a Cobos. El vicepresidente y la fundadora del ARI jugaron su propia partida de ajedrez político en la Comisión Bicameral que se pronunció en abstracto, con un presidente del Banco Central que no sólo fue despedido por el Poder Ejecutivo, sino que también renunció por su propia cuenta para redondear un absurdo institucional donde se terminaron midiendo intereses internos de la propia corporación política, más allá de las reservas del BCRA y el Fondo del Bicentenario.

Eufórica, anoche Carrió celebraba su presunto acierto de haber aislado a Cobos, único representante de la oposición que votó junto al kirchnerista Gustavo Marconato a favor de la remoción de Redrado. La grieta que se abre ahora en el interior del Acuerdo Cívico y Social sacudirá no sólo el vínculo UCR-Coalición Cívica, sino también la sociedad entre Cobos y el radicalismo. El vicepresidente termina pagando así un costo político gratuito, pronunciándose junto al kirchnerismo en una cuestión abstracta donde sólo parece importar el duelo con Carrió, quien ya venía de agitar fantasmas de pactos ocultos entre el Gobierno de Cristina de Kirchner y la UCR.

El lunes, en una reunión de bloque de la Coalición Cívica que encabezó Carrió, la jefa partidaria logró operar sobre la postura de Prat Gay, mientas la UCR fracasó en su intento de convencer al vicepresidente de declarar abstracta la crisis del BCRA. «La Coalición Cívica está para plantarse en contra de los atropellos del Gobierno y tiene que ser muy clara. Por eso, en base al Decreto 2.010 le pediremos a Prat Gay que vote por la no remoción de Redrado», fue la arenga de la ex candidata presidencial ante su tropa.

Con el empate consumado entre kirchnerismo y Coalición Cívica, Cobos quedó nuevamente como árbitro de una pelea que lo desgastó políticamente, lo obligó a soportar una andanada de reclamos de renuncia y hasta lo enfrentó son sus socios del peronismo disidente.

El voto de Cobos planteó críticas a toda la gestión del funcionario renunciante y por elevación a la política económica del Gobierno, pero acompañó finalmente la remoción. «Las decisiones serán adoptadas por la mayoría de sus miembros y en caso de empate la resolución será tomada por el presidente», señala el reglamento de la comisión especial que terminó encerrando a Cobos.

El vicepresidente pasó el fin de semana junto a la senadora Laura Montero y a su asesor económico, Raúl Baglini, trabajando en el contenido y en el sentido político de su resolución. Hasta ese momento, existía un preacuerdo para votar junto a Prat Gay a favor de la remoción del Golden Boy. Hasta que apareció Carrió con su voto no positivo.

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