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Vuelve batalla por Botnia: 20 de abril, falla La Haya
El fallo será divulgado cuatro días antes de que el presidente del Uruguay, José Mujica, llegue a Concordia para participar de un viaje experimental en tren desde esa estación hasta la terminal ferroviaria de Salto.
Es posible que ese 24 de abril se dé un postergado encuentro entre los asambleístas de Gualeguaychú y Mujica, quien dijo que iba a esperar el fallo antes de sentarse a dialogar con los ambientalistas. El tenor del fallo puede facilitar o arruinar esa iniciativa que se discute desde antes de que Mujica asumiera la presidencia de su país.
El gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, había definido la presencia de Mujica como un «gesto de amistad», en medio de las tirantes relaciones bilaterales, que tiene como eje la protesta por la presunta contaminación de Botnia.
Pepe Mujica ha dicho que tiene un objetivo de máxima que todavía no pudo resolver, que es desbloquear el puente General San Martín y tomó la decisión de que -pase lo que pase- recuperará el vínculo bilateral y el planteo fue bienvenido por Cristina de Kirchner.
La resolución del tribunal de las Naciones Unidas cerrará una causa iniciada el 4 de mayo de 2006 cuando la diplomacia fracasó y Buenos Aires demandó a Montevideo por violar el Estatuto del Río Uruguay al permitir la instalación de las pasteras Botnia (finlandesa) y ENCE (española).
En este tiempo transcurrido, ENCE primero anunció su relocalización en Uruguay y luego abandonó el proyecto, mientras que Botnia cumplió dos años desde su inauguración pero por un cambio en
su composición accionaria pasó a llamarse UPM.
El proceso incluyó una fallida «facilitación» del rey Juan Carlos de Borbón, y el establecimiento de un corte ininterrumpido de la Ruta 136 desde el 20 de noviembre de 2006. Desde el 2 de octubre pasado, cuando finalizaron las últimas audiencias del juicio, la Corte se encuentra deliberando el desenlace del caso.
Los pedidos de la Argentina fueron para que Uruguay cese inmediatamente los actos ilegales y restablezca en términos legales y físicos la situación que existía antes del daño internacional cometido. También solicitó que el vecino país pague una compensación por los daños irremediables en un monto a determinar por la Corte y provea de garantías adecuadas de que se abstendrá en el futuro de impedir que el Estatuto del Río Uruguay sea aplicado.
En tanto, Uruguay quiere que la Corte rechace el reclamo de la Argentina y que disponga su derecho a que la planta de Botnia continúe operando. Más allá de las presentaciones, las partes consideran improbable que la Corte disponga una relocalización de la planta, y por el contrario esperan que ordene un minucioso control conjunto de sus emanaciones más una multa para Uruguay.
La Asamblea Ciudadana Ambiental denunció que Botnia ya vertió al río 38 mil toneladas de tóxicos, pero en poder del Gobierno nacional -al menos por ahora- no consta que haya contaminado.


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