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Vuelven a importar gasoil por conflicto entre petroleras
El indicio más elocuente de este desencuentro, en el que el Gobierno no tomó posición pública, es que la petrolera Esso ingresará al país en las próximas semanas una importación de 35.000 metros cúbicos de gasoil.
Según una disposición oficial, ese volumen deberá tributar el impuesto a la transferencia de combustibles (ITC), aunque la importación de gasoil está exenta de ese gravamen por ley.
El argumento oficial es que Esso no está importando para satisfacer la demanda en un momento pico en que no alcanza la producción nacional, sino porque bajó la refinación de combustibles.
La empresa, por su parte, aseguró que vio obligada a bajar «la producción al mínimo», porque todavía no se cerraron las negociaciones con las productoras de crudo por el precio interno, y porque con los actuales precios internacionales y las retenciones a la exportación, tendría que vender a pérdida en el exterior los excedentes de la refinería que habitualmente no se consumen en el mercado interno.(La importación de gasoil se realiza para mantener el abastecimiento de las estaciones y el público.)
Las productoras, por su parte, tampoco pueden exportar crudo con los actuales precios internacionales debido a que obtendrían valores de u$s 25 a u$s 27, sin contar retenciones (por ahora en un 45%) y regalías, de modo que tampoco cubrirían los costos. En la Patagonia se afirma que las petroleras están agotando la capacidad de almacenamiento porque no exportan y venden menos al mercado interno, anticipándose que esto afectará la inversión durante el año.
Según la Resolución 394 de 2007 que está ahora en vigencia, si el precio internacional del petróleo fuese inferior a u$s 45 por barril, «se procederá a determinar los porcentajes a aplicar en un plazo de 90 días hábiles», pero por ahora las conversaciones no comenzaron oficialmente porque, según una interpretación, la cotización en Nueva York, que es el mercado de referencia de los contratos, todavía no cumplió 90 días hábiles seguidos por debajo de u$s 45.
Si se revé la 394 para el petróleo, también se lo hará para los subproductos como la nafta virgen o la de menor octanaje que la Argentina exporta tradicionalmente, con lo cual la situación en las refinerías podría recuperarse.
El conflicto entre productoras y refinadoras en el sector petrolero se da en un contexto de baja de la demanda de combustibles. La de gasoil cayó un 0,1% en todo 2008, y un 2,9% en diciembre según reveló ayer el Instituto General Mosconi. Y aunque faltan datos oficiales. En el primer bimestre de este año el descenso en las ventas rondaría un 15% en todo el país, debido al parate de la actividad agraria por la sequía y a la merma del transporte, sobre todo el vinculado con el campo.
Se empiezan a advertir además reacciones de las provincias y de los gremios petroleros por el nivel de actividad y los precios sobre los cuales calcular las regalías.
Autoridades de Neuquén dijeron que esa provincia «perderá $ 25 millones por cada dólar que baje de u$s 47 por el barril en el mercado interno». Un representante del Gobierno de Jorge Sapag también dijo que «las petroleras firmaron un acuerdo por seis meses (vence en marzo) para mantener los empleos aunque se reduzca la actividad, pero la gente de CEIPA que agrupa a las empresas de servicios petroleros, no tienen la capacidad para financiar a la gente en la casa y entienden que la obligación corresponde a las petroleras».
En Río Negro, el Gobierno también reclama a las productoras por la brusca reducción de la actividad para unas 800 pymes que están instaladas en la provincia, y realizan trabajos para las petroleras. En Tierra del Fuego, el sindicalista Luis Sosa denunció que algunas empresas están retirando equipos de perforación y que podrían perderse 400 empleos, debido a la baja del precio internacional.


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