24 de julio 2009 - 00:00

Vuelven los bonus millonarios a Wall Street

David Viniar, presidente de Goldman Sachs
David Viniar, presidente de Goldman Sachs
Nueva York - Goldman Sachs sabe que podría perder la batalla por la opinión pública. El banco estadounidense sabe de la indignación por sus generosos bonus a ejecutivos y no le gusta ser censurado en los programas de comedias o en las revistas.

Sin embargo, aun en esas circunstancias, se espera que en diciembre Goldman pague enormes bonos a sus operadores y banqueros por un año que al parecer le reportará buenas ganancias. Reclutadores y cazadores de talentos de Wall Street prevén que algunos de sus operadores estrella, especialmente aquellos de áreas de fuerte crecimiento como monedas, materias primas y renta fija, recibirán los mayores pagos.

«En el futuro inmediato, hasta que la banca de inversión se recupere realmente, vamos a ver a los operadores llevando la batuta en Wall Street, y Goldman es la crema y nata del mercado», dijo Richard Lipstein, un reclutador de Boyden Global Executive Search.

Goldman informó, la semana pasada, resultados del segundo trimestre que superaron holgadamente las expectativas de los analistas, principalmente por las fuertes ganancias en el negocio de intermediación.

Asimismo, reservó u$s 6.650 millones en el trimestre para compensaciones y beneficios, unos u$s 226.156 por empleado. Si se hace una proyección para todo el año, eso equivaldría a u$s 904.624 por trabajador.

El probable regreso de los bonos históricamente altos enfureció a algunos comentaristas y políticos, pese a que el banco devolvió los u$s 10.000 millones que recibió del Gobierno de Estados Unidos durante el momento más duro de la crisis bancaria.

Críticas

El senador Sherrod Brown, un demócrata de Ohio y miembro de la influyente comisión de banca del Senado, criticó la falta de «tacto» de Goldman en el asunto de las compensaciones. «Ellos recibieron todo este dinero público, así que cuando pagan esa clase de bonos a una comunidad bancaria que ayudó a desbaratar nuestra economía es como meternos un dedo en el ojo», afirmó Brown en una entrevista. Las ganancias del segundo trimestre y los bonos de Goldman también despertaron la furia de Paul Krugman, columnista del diario The New York Times, quien calificó de «buena noticia para Goldman y para la gente que trabaja allí» y «mala noticia para casi todos los demás».

El comediante Jon Stewart celebró burlonamente a Goldman como «el ojo de la pirámide económica estadounidense, gracias al andamiaje de financiamiento del Gobierno».

El día en que Goldman informó de sus ganancias, su presidente financiero, David Viniar, señaló que la empresa entendía la preocupación pública. «Sabemos de ella, la vemos, pero no nos gusta. Creemos que estamos haciendo las cosas bien. Estamos ayudando a que la economía se recupere. No me gusta leer cosas malas sobre Goldman Sachs», añadió.

Premios que indignan

Goldman, que es conocido por su cultura de pago por desempeño, probablemente tendrá que hacer grandes esfuerzos para que los bonos estén bajo los niveles récord de 2007, cuando repartió u$s 20.200 millones, consideró Alan Johnson, consultor en remuneraciones de Johnson Associates. «Son gente muy lista. Estoy seguro de que no quieren que la noticia sea 'volvimos a la locura de antes'», agregó. No obstante, eso no significa que Goldman vaya a dejar de recompensar a su gente. Johnson espera que el pago al presidente ejecutivo, Lloyd Blankfein, quien en 2007 recibió u$s 100 millones en remuneraciones y acciones, sea acotado. Sin embargo, anticipó que el total de bonus estará entre los que más crecerá dentro del sector, por lo que es muy probable que desate la ira de algunos políticos.

«El nivel de enojo del pueblo estadounidense y de algunos políticos es alto y real, así que con suerte se evitará un choque de trenes a fin de año. Pero desafortunadamente ambos trenes van uno hacia al otro en estos momentos», concluyó Johnson.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario