Los inversores se preocuparon de nuevo por la posibilidad de que, incluso antes de que la Fed suba las tasas y exista la tentación de ahorrar en vez de invertir en Bolsa, la opción del medio, la de comprar títulos públicos, sea más atractiva que unas cotizaciones volátiles. Es significativo, por otro lado, que en 2014, cuando la rentabilidad de los bonos estaba en los mismos niveles que ayer (2,258%), el mercado ni pestañeó y, es más, estaba en uno de sus festivales récords.
Ayer Wall Street se dejó llevar también por el mimetismo con sus homólogos europeos, aunque con mucho menos drama: Fráncfort perdió un 1,72%, Londres el 1,37%, Madrid un 1,08%, París el 1,06% y Milán un 0,93%, por lo que la caída del Dow sonó a poco.
| Agencias Efe y Reuters |


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