25 de abril 2012 - 00:00

Wimbledon aumenta sus premios

A pesar del contexto de crisis económica que castiga a Europa, la autoridades de Wimbledon anunciaron que aumentarán un 10 por ciento los premios para la edición de este año. El presidente del tercer Grand Slam de la temporada, Philp Brook, detalló en conferencia de prensa en el All England Club, en Londres, que la 126° edición del torneo, que se celebrará del 25 de junio al 27 de julio, repartirá 19,2 millones de euros entre sus participantes, 1,8 millones de euros más que en 2011. El tenista que se lleve en esta ocasión el trofeo, que en la última edición ganaron Novak Djokovic y Petra Kvitova, embolsará 1,4 millones de euros, un 4,5 por ciento más de lo que el serbio y la checa recibieron el año pasado.

Si bien la cifra para los ganadores aumentará en esta edición, una de las principales preocupaciones de los organizadores este año ha sido «redistribuir» los premios que se otorgan a aquellos jugadores que caen en las primeras rondas. De esta forma, aquellos que queden eliminados en el primer partido recibirán 17.255 euros, un 26 por ciento más que el año pasado. Según los datos de la organización, el 93 por ciento de los participantes verán cómo sus ingresos derivados del campeonato londinense aumentan un 13 por ciento esta temporada. «Ser profesional es un negocio caro», afirmó el responsable de Wimbledon, que señaló que esa redistribución de los beneficios entre los jugadores que no avanzan hasta las fases finales era una vieja reivindicación en el mundo del tenis.

Asimismo, Brook reveló que el comienzo de los partidos se avanzará media hora este verano europeo, hasta las 11.30 de la mañana (7.30 hora argentina), para evitar que los partidos deban posponerse. En un club en el que solamente una de las pistas, la Central, cuenta con techo retráctil que permite jugar a pesar de las habituales precipitaciones en el verano británico, los retrasos están a la orden del día. Juan Martín del Potro fue uno de los más afectados el año pasado por esos aplazamientos, al verse obligado a jugar durante seis días seguidos debido a que los tres primeros partidos que disputó quedaron cancelados por lluvia o bien por falta de luz.