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Y la competitividad, ¿dónde se busca?
La falta de infraestructura, la presión impositiva, las cargas laborales y la disponibilidad energética juegan un rol fundamental.

El factor "burocracia"
De ahí que en forma total o parcial, las principales entidades se estén abocando al análisis de este factor y, mientras la Rural plantea la mejora de competitividad para el campo, los frigoríficos reunidos en Ciccra habrían encargado recientemente al economista Javier González Fraga un estudio sobre "El costo de la burocracia" que pesa sobre las empresas, mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario se aboca a la infraestructura con la Hidrovía y los ferrocarriles.
En todo caso, entre los principales factores determinantes de la pérdida de competitividad agroindustrial aparece media docena de rubros: falta de infraestructura, presión impositiva, cargas laborales, disponibilidad energética, calidad institucional y costosa/excesiva burocracia.
Los ejemplos son contundentes e inapelables. Por caso, transportar un pallet de vino cuesta 80% (¡) más caro por camión que por tren, sin embargo, en la Argentina solo el 18% de las cargas se hacen por ferrocarril.
A su vez, el flete camionero triplica o quintuplica los porcentajes de utilización de los países más desarrollados como Canadá o Alemania, mientras que respecto de los costos, es 150% más caro que Estados Unidos y 70% más que en Brasil, por citar sólo algunos casos.
Tampoco es ninguna novedad la restricción energética que siguen sufriendo las empresas, además del mayor costo en varios casos, a partir del sinceramiento de las tarifas. Por caso, el estudio de la Rural compara el costo del gasoil (central para cualquier explotación agroindustrial) que es el más alto entre los países exportadores de alimentos, y prácticamente duplica al de EE.UU., donde está a u$s0,62por litro vs. u$s1,14, pero también en vecinos como Chile o Paraguay cuesta alrededor de u$s0,70, lo que ya marca una diferencia sustancial en términos de competitividad.
Más carencias
Para Ernesto Ambrosetti, economista de la Rural, si bien es cierto que las exportaciones argentinas deben viajar casi el doble que el promedio internacional (8.900 km vs. 4.660km), "no es menos cierto que tanto Australia como Nueva Zelanda recorren 8.600 km y 10.100 km, respectivamente, a sus principales destinos y aun así, son mucho más competitivos que la Argentina. Pero ellos reconocieron la importancia de reducir al máximo los costos, especialmente los administrativos".
Las carencias son muchas como la de una red de frío (siendo productores de alimentos), caminos (hay 500.000 km no pavimentados), comunicaciones, etc.
Pero también hay excesos, como la cantidad de gremios que "operan" sobre el principal río, el Paraná que asciende a 13, los conflictos sindicales que paralizan en forma continua las distintas actividades, o la presión impositiva que mantiene un "saludable" crecimiento, a pesar de los recortes relativos de diciembre del año pasado.
De hecho, según la SRA, solo en el campo, se afrontan 33 gravámenes de los cuales 16 son nacionales, 10 provinciales y 7 municipales, cifra que aumenta en forma significativa si se agregan los restantes eslabones hasta la góndola.
Y entre éstos, la tierra, el bien productivo por excelencia, tiene triple imposición, ya que soporta gravámenes en los tres niveles.
La lista podría seguir, pero no es necesario. Por ahora, los empresarios (y mucho más los eventuales inversores), esperan que finalmente los planes, como el Belgrano, se pongan en marcha, se dejen de crear nuevas y obviables gestiones, y se coordinen las acciones entre las distintas áreas como para volver más eficiente la gestión del propio Estado, y comenzar a recuperar así la competitividad del país.


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