YPF emite deuda y salen españoles del directorio

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Con directorio renovado, YPF decidió emitir una nueva serie de obligaciones negociables (ON) por $ 100 millones y u$s 50 millones, que la petrolera destinará a dos grupos de proyectos de exploración en Chubut y Santa Cruz.

Según explicó un vocero de la empresa, «YPF desde el año pasado explicita a qué se destinarán los fondos captados en el mercado (a los que se les asigna un destino específico), y hace reportes periódicos del avance de esos proyectos. Con estas dos emisiones se hará lo mismo».

Concretamente, los proyectos que se financiarán con los más de u$s 75 millones que espera captar la petrolera en las próximas semanas son tres en el área Manantiales Behr (en la provincia de Chubut), otros dos en las áreas El Guadal y Cañadón Yatel, en Santa Cruz. En las tres áreas YPF espera hallar yacimientos de petróleo y gas. La ON Clase II (expresada en pesos) tiene liquidación trimestral de intereses y pago «bullet» (por el total) al vencimiento del papel, que opera a los 18 meses de emitida. En cambio el bono Clase III (en dólares) liquida intereses en forma semestral y también tiene una modalidad «bullet» de repago, pero en este caso a los 36 meses.

El plazo de colocación se estima entre una y dos semanas, y los bancos que organizaron la emisión son el BBVA, el Santander Río y el Nuevo Banco de Santa Fe, del Grupo Eskenazi -que es también el accionista controlante de YPF-. Las entidades designadas para colocar los bonos son el Citi, el Macro, el BNP, el Standard y el Banco de Valores.

El anuncio de la colocación de estas ON se produjo el mismo día en que la familia Eskenazi concretó la toma del control total de la petrolera, de la que todavía la española Repsol conserva el 85% del capital accionario (el socio local tiene el 15% restante). La decisión de emitir deuda nueva la tomó el nuevo directorio, al que se incorporaron Ignacio Morán como director de Operaciones (COO); Juan Bautista Ordóñez como director de Asuntos Institucionales; Mauro Dacomo como director de Servicios Jurídicos, y Guillermo Reda como director de Legales. Todos ellos -salvo Ordóñez, que viene del Grupo Roggio- son del «riñón» de los Eskenazi, y Reda es uno de los principales ejecutivos del grupo de bancos del holding. Todos ellos responden al CEO de la empresa, Sebastián Eskenazi, y reemplazan a otros tantos ejecutivos españoles que había designado Repsol cuando controlaba el «día a día» de la firma.

La movida también implica la salida de Antonio Gomis Sáenz como COO (director operativo) y su efectivo desplazamiento como hombre de la gestión diaria. En las cercanías de Eskenazi se explicó que las modificaciones en la estructura de comando como «un reconocimiento de Repsol a la buena gestión que hizo el socio local», pero desde España se la interpreta como un pasó más hacia la salida de Repsol de sus negocios en la Argentina, y se asegura que los Eskenazi están acelerando la búsqueda de un nuevo socio local.

Las modificaciones habían sido adelantadas por Antonio Brufau, CEO a nivel global de Repsol-YPF, en un viaje relámpago que efectuó la semana pasada a Buenos Aires.

Desde la empresa agregan que «ahora la conducción será mucho más eficiente y expeditiva; antes, para tomar una decisión, había que consultar con Madrid y aguardar una respuesta; ahora, en cambio, se toman las decisiones que hacen falta y al final del período se informa de los resultados a los accionistas».

Los únicos «sobrevivientes» del que alguna vez fuera un nutrido contingente de ejecutivos españoles son el director de Química, Rafael López Revuelta, y el de Exploración y Producción, Tomás García Blanco. De todos modos, ambos ingenieros pasaron a responder al Grupo Petersen.

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