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Zonceras y sandeces
El piquetero oficialista Luis D'Elía, tratando de justificar la decisión del kirchnerismo de apoyar a Aldo Rico en las elecciones internas del Partido Justicialista en San Miguel.
«Ahora, el compromiso de nosotros es sacar a flote el oculto rostro de bondad de Pablo... Vamos a comercializar unas camisetas para mostrar las muchas facetas de Pablo: el Pablo como líder comunal, el Pablo amante de la naturaleza, el Pablo padre, hijo y amigo, el Pablo narcotraficante y, por qué no, también el Pablo violento». Lo dijo Luz Marina Escobar, la hermana del hombre que desde la clandestinidad manejó los hilos del mercado mundial del narcotráfico. Familiares del narco asesinado hace 15 años se aprestan a iniciar una ofensiva comercial.
«En este momento quiero comprometerme con diferentes causas sociales. Si voy a bailar, quiero que sea por un sueño en serio». Araceli González, en Luz.
Alejandro Roemmers, heredero de los laboratorios farmacéuticos, escribió una continuación del clásico «El Principito», porque -según dijo a 7 Días-: «Los valores de 'El Principito' están bien, pero no te dan pautas concretas de cómo seguir la vida. Lo que yo hago es decir: 'sí, se puede'».
«Acá ya tenemos a los Ceausescu», dijo Elisa Carrió al comparar a Néstor y Cristina Kirchner con el matrimonio del mandatario estalinista rumano Nicolae Ceausescu y su esposa, quienes fueron fusilados en la Navidad de 1989. Además, vaticinó: «Viene un tiempo de llorar».
«A los que se ríen de mí les pregunto: '¿Tienen su propia línea de moda como yo?'». La modelo Karina Jelinek, en Gente, promocionando carteras y zapatos de su marca. Sus diseños -dijo- «pueden competir con marcas internacionales, como Dolce y Gabbana».
Se permitió Cristina de Kirchner en Rusia tomar en sorna lo que muchos rusos creen es el aporte más importante de su país a la historia de la humanidad, la revolución comunista de 1917. Fue cuando hizo el autobombo de uno de los acuerdos firmados con Putin sobre transporte, energía y alimentos: «Esto es algo verdaderamente revolucionario, con perdón de la palabra. Estamos en Rusia y no estaría mal hablar también de que algunas cosas pueden revolucionar el mundo (riendo), creo que han tenido alguna experiencia los rusos en esto de revolucionar el mundo».
El dictador cubano Fidel Castro no pierde sus mañas dialécticas. Refiriéndose al actual presidente de EE.UU., declaró: «Con el presidente Bush nunca quise reunirme. No se puede dialogar con un mediocre, fundamentalista y alcohólico. El imperio debe saber que nuestra patria podrá ser convertida en polvo, pero nuestros derechos soberanos no son negociables».
«Pinto y leo, como y leo, voy al baño y leo. De pronto, un texto es el título del cuadro que estoy haciendo». Del artista plástico Adolfo Nigro, a Noticias.


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