El fortalecimiento del dólar en el mundo acentúa pérdida de competitividad del peso

Economía

Las monedas de otros socios comerciales claves se deprecian. El tipo de cambio real multilateral acumula una brecha del 14% entre lo comprometido con el FMI y el nivel actual.

El panorama financiero internacional se complejizó luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) elevara por tercera vez consecutiva sus tasas de interés en 75 puntos básicos y las llevara a su nivel más alto en 10 años. Este factor encendió alarmas sobre una posible recesión global, lo que profundizó la aversión al riesgo y llevó a los inversores a buscar refugio en el dólar. Así, la divisa estadounidense tocó un nuevo máximo en 20 años, y el resto de las monedas, tanto de países desarrollados como emergentes, se depreciaron. Para analistas consultados por Ámbito, la depreciación que sufrieron los principales socios comerciales de la Argentina puede acentuar el atraso cambiario que acumula el peso ante la aceleración inflacionaria.

El índice dólar, que compara la divisa estadounidense con una canasta de monedas, subió fuertemente en el inicio de la semana y llegó a los 114,44 puntos, máximo desde mayo de 2002. Ayer, registró un descenso, pero quedó igualmente arriba de los 112,6 puntos. La contracara fue una fuerte depreciación de las principales monedas del mundo, entre ellas la libra esterlina, que tocó mínimos desde 1985; el euro, que sigue en mínimos en 20 años; y el yuan renminbi chino, que cayó a mínimos desde 2008. En cuanto las monedas de la región, el real brasileño encabezó las bajas.

En el ámbito local, a pesar de que el Banco Central aceleró el crawling peg al 6,5% mensual (aún por debajo de la inflación, aunque más cerca), el tipo de cambio real multilateral actual, de 89,7 puntos, refleja una brecha del 14% con el acordado con el FMI, que es de 102,5 puntos (el nivel de fines de 2021). Así, Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, señaló que “en septiembre, a pesar del aumento en la tasa de devaluación del peso de casi 1% respecto a agosto, el tipo de cambio real multilateral se apreció 2,6%”.

Juan Pablo Albornoz, economista en Invecq Consulting, subrayó: “Tres cuartas partes del tipo de cambio real multilateral se explican únicamente por el atraso o no atraso relativo real, es decir ajustado por inflación, que tenga nuestra moneda vs. el de nuestros principales cuatro socios comerciales: Brasil, China, Zona Euro y EE.UU., en ese orden. El dólar puede jugarnos en contra en materia de competitividad cambiaria. En primer lugar, si el dólar se aprecia frente al resto de las monedas, esto nos juega a favor en la competitividad bilateral con EE.UU., mientras que el resto de las monedas ganan artificialmente competitividad al depreciarse frente al dólar, lo que nos juega en contra”.

En esta línea, destacó que, cuando se analiza con un poco más de detalle cómo se calcula el tipo de cambio real multilateral, Brasil y EE.UU. en su conjunto pesan en el índice prácticamente lo mismo que China y la Zona Euro juntos. “Si bien el real se depreció desde los mínimos de 2022, en el acumulado anual continúa apreciado. Entonces de estos principales cuatro socios comerciales, dos te juegan a favor, Brasil y EE.UU., y dos en contra, la Zona Euro y China. Esto se ve en las dinámicas de los tipos de cambio reales bilaterales: mientras que en 2022 con Brasil y EE.UU. perdiste 4.5 y 8 puntos de competitividad cambiaria real, con China y la Zona Euro perdiste 18 puntos de competitividad cambiaria”, analizó Albornoz.

En esta línea, el economista Federico Glustein consideró: “El tipo de cambio oficial en nuestro país está atrasado, el crawling peg se posiciona por detrás de la inflación y no sigue la línea del fortalecimiento del dólar, como sí lo hacen la mayoría de las monedas, ya no emergentes, sino de las economías fuertes como el euro y la libra esterlina. Este atraso se manifiesta también en comparación con nuestro socio comercial Brasil cuya moneda, el real, está al borde de los 5,40 por dólar, con un Banco Central más hawkish, en línea con las economías de la región. Por eso, el dólar en nuestro país, al menos el oficial, debería depreciarse por la inflación, sumado al fortalecimiento de la divisa norteamericana, en torno al 9% mensual”.

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