El milagro de Néstor, la renuncia de Wado y dos giros inesperados: las claves inmediatas de las renuncias en el Gabinete

Dos hechos, o quizás tres, parecen haber tenido cierta influencia en el desenlace visto hasta ahora. La presentación de la renuncia de varios funcionarios del gabinete del presidente Alberto Fernández no sólo debe ser leída como la respuesta de lógica política a los resultados de la PASO, sino también como una señal hacia adentro del Frente de Todos y, por supuesto, como un tiro por elevación a los funcionarios y sus políticas que, en opinión del kirchnerismo, “no funcionan”. No por casualidad, se trata de los funcionarios asociados por historia o familiaridad, con la actual vicepresidenta Cristina Kirchner los que han presentado su renuncia.

Al margen de las lecturas lineales que caben y que son infinitas, existe la chance de poner la lupa sobre la jornada, en especial sobre el desempeño del ministro Guzmán. Sabido es que existe una distancia importante entre lo que el ministro considera prioritario y lo que desde algún sector del Gobierno le han marcado como urgente. Guzmán ha realizado grandes progresos en materia financiera, ha logrado habilitar el mercado de deuda en pesos para fondear una parte de los gastos, ha renegociado la deuda con los acreedores privados, y se dispone a cerrar en algún tiempo un nuevo acuerdo con el FMI. A eso hay que sumar la elaboración del proyecto de Ley de Presupuesto y muchos otros logros.

Pero desde hace meses se le viene reclamando, entre muchas cosas, mayor gestión económica y productiva en el territorio, políticas que impacten en la rápida creación de puestos de trabajo, recuperación del poder adquisitivo del salario y generación de consumo puesta al servicio de los sectores más dañados por la pandemia. Por supuesto, todo eso tiene un correlato en la utilización o no, de los recursos públicos. Se le reclamó que pusiese como prioridad la baja del gasto público en términos reales, cuando los niveles de pobreza son elevadísimos y la recuperación económica no derrama en los sectores más vulnerables. He ahí un problema.

Precisamente hoy, el presidente Alberto Fernández encabezó el acto de presentación del proyecto de Ley de Hidrocarburos junto al ministro Martín Guzmán y el secretario Darío Martínez. En este marco, el Jefe de Estado ofreció dos intervenciones públicas que, según sostienen las fuentes consultadas, llamaron poderosamente la atención a un sector del kirchnerismo: por un lado, confirmó que el Gobierno presentaba hoy por la tarde el proyecto de Presupuesto 2022 y por otro señaló que "la realidad nos exige seguir adelante con el FMI", en clara alusión a los límites que impone e impondrá el acuerdo gestado con el organismo, justo cuando se discute puertas adentro en el Frente de Todos hasta qué punto habrá que asumir esos sacrificios en lo inmediato.

Con respecto a la presentación del Presupuesto, hubo en las últimas horas, y a contramano de lo que quería el ministro, una especie de cruzada para postergarlo previendo que los recortes en el gasto público que figuran en ese proyecto no son convenientes de realizar y mucho menos de darles difusión en este momento.

La reacción no se hizo esperar. El primero, pero no el único, en hacer pública su renuncia fue el ministro Wado de Pedro, quien horas antes había subido a las redes sociales una frase del ex presidente Néstor Kirchner que, con el correr de las horas, tomó mayor dimensión: “No se queden esperando un milagro”, decía la frase.

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