20 de febrero 2012 - 00:00
A los 97 años, falleció Lydia Lamaison
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Lydia Lamaison era muy querida en el ambiente artístico.
El cine la convocó para "Alas de mi patria" (1939), de Carlos Borcosque, en cuya titularidad figuraban Enrique Muiño, Delia Garcés y Malisa Zini y que inició una seguidilla de 25 títulos, incluidos "La hora de las sorpresas", de Daniel Tinayre, "La fiaca" y "Pasajeros de una pesadilla", ambas de Fernando Ayala.
Con Leopoldo Torre Nilsson brilló en "La caída" y "Fin de fiesta", pero su personificación de Doña Natividad en "Un guapo del 900" (1960) representó uno de los puntos mayores de su trayectoria, fue premiada y dejó una imagen hierática difícil de olvidar.
Sin embargo, Lamaison fue una mujer de teatro y, en las últimas décadas, de TV: en escena recibió elogios por "Los físicos", de Friedrich Dürrenmatt, junto a Pedro López Lagar, "Las d`enfrente", de Federico Mertens, "Tres hermanas", de Antón Chéjov, "El tiempo y los Conway", de John B. Priestley, "Las de Barranco", de Gregorio de Laferrère, "El cerco de Leningrado", de José Sanchís Sinisterra.
En 2003 interpretó en el Regina "El libro de Ruth", de Mario Diament, dirigida por Santiago Doria, donde al frente de un numeroso elenco ofreció una lección de comprensión de su personaje, una anciana judía que atravesaba muchas décadas.
Su prestigio le acarreó numerosos premios: ACE, María Guerrero, Santa Clara de Asís, Pepino el 88, Talía, Florencio Sánchez, Estrella de Mar; en 2001 recibió el Konex de Platino como actriz de TV y en simultáneo el Diploma al Mérito por la misma categoría.
En 1997 fue declarada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y en 2005 el Ejecutivo Nacional la homenajeó en el Salón Azul del Congreso de la Nación con una placa que le entregó personalmente el entonces vicepresidente Daniel Scioli.
En TV alcanzó la cúspide de su popularidad a principios de la década del 90, con telenovelas como "Celeste siempre Celeste", "Zingara", "Muñeca brava", "Jesús, el heredero", donde en compañía de figuras jóvenes como Andrea del Boca, Joaquín Furriel o Natalia Oreiro mostró un estilo de actuación fino y contundente.




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