Ni las voces de Inés Salazar y Carlo Scibelli contribuyeron a esta olvidable «Manon Lescaut», último título de la temporada 2004 en el Colón.
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Al comenzar la representación fue inevitable la sensación de improvisación que venía del escenario: desencuentros entre el coro y la orquesta, personajes secundarios con voces destempladas, etc. La exquisita música de Informate más
El dormitorio del segundo acto es inconcebible, con su inmensa cama semicircular y estatuas, y en el desierto de Nueva Orleáns aparecen tres ojivas enormes, algo bastante improbable, a menos que se trate de una alegoría de la decadencia. La protagonista es la soprano venezolana El tenor
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