Aplaudieron película argentina en Venecia

Espectáculos

El Festival de Cine de Venecia se tomó un respiro de su, en general, angustioso programa, con la proyección de “Competencia Oficial”, el film argentino del dúo Mariano Cohn y Gastón Duprat sobre la realización de películas, que el público recibió a carcajadas. En su argumento, un empresario multimillonario de 80 años decide hacer una película para dejar huella en el arte. Para cumplir con su ambición, contrata a los mejores: la rebelde directora Lola Cuevas (Penélope Cruz), y dos actores de talento pero con un ego aún mayor. Uno es una estrella de Hollywood (Antonio Banderas). El otro (Oscar Martínez), un purista del teatro de alto nivel, con opiniones radicales sobre las celebridades y el cine comercial. Desde el principio, los dos se enfrentan y los excéntricos métodos de la directora para sumergirlos en el personaje no hacen más que aumentar la tensión. Para asustarlos, los hace ensayar bajo una roca que cuelga de forma precaria. En otra escena, los envuelve en film plástico para que se unan.

“Queríamos contar las estrategias que tienen los actores para luego emocionarnos”, explicó Cohn en la conferencia de prensa de presentación, tras calificar de “clases magistrales” las actuaciones de los tres actores. “Ha sido una actuación liberadora y divertida”, sostuvo Penélope Cruz, quien definió su personaje como “encantador, inteligente, egocéntrico, sin filtros y salvaje”. “Pero no me gustaría para nada parecerme a ella”, agregó tras reconocer que “le gustó colocarse en su piel”. La coproducción argentino-española, rodada en España y que participará luego en el festival de San Sebastián, es un retrato amargo de los actores, con sus defectos y talentos. “Es un homenaje a nuestra profesión. En ningún momento es una parodia, ni una falta de respeto al actor”, dijo Cruz, quien quería trabajar con los argentinos desde hace varios años. “El arte, ese es el tema. Ridiculizar los excesos que se utilizan para llegar al arte”, resume Banderas, quien entrena la voz, grita, insulta, lucha y llora en la película. “Alguien podría insinuarlo. Pero el del film no soy yo”, se apresura a subrayar. Banderas dijo que una vez trabajó con un actor que gritaba antes de una escena. “La primera vez que lo hizo, pensé que era una vaca”, dijo. Añadió que había sido refrescante hacer una película divertida en un momento en el que “parece que la risa está prohibida”, en referencia a la pesadumbre mundial por la pandemia de coronavirus. Martínez habló de un “trabajo extremo y por momentos también difícil, especialmente respecto a la larga secuencia a la que los dos se enfrentan, insultándose”.

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