Tom Hanks está muy bien como el congresista que financió a las guerrillas afganas,
pero Philip Seymour Hoffman como su espía de confianza, brilla en cada escena
de «Juego de poder».
«Juego de poder» (Charlie Wilson's War, EE.UU., 2007, habl en inglés). Dir.: M. Nichols. Int.: T. Hanks, P. Seymour Hoffman, J. Roberts, A. Adams, N. Beatty, O. Puri.
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El tema es original e interesante: Tom Hanks interpreta a Charles Wilson, un político texano del montón, más interesado en la juerga que en su deber patriótico. Esto no impidió que enfrentado a un hecho puntual, la invasión soviética a Afganistán, se dedique obsesivamente a armar adecuadamente a los simpatizantes de Bin Laden hasta lograr que derroten al ejército de una potencia como la ex URSS. Resultado que, obviamente, aceleró la caída del comunismo.
No hay duda de lo atrapante de esta mirada a los entretelones políticos de aquella era y, en especial, a ese Vietnam ruso, un conflicto bélico terrible que terminó generando buena parte del actual.
La película está narrada con la eficacia acostumbrada del director de «El Graduado» (aquí, volviendo al terreno de su olvidado film de culto, «Trampa 22»), y tanto Hanks como Julia Roberts -amiga derechista que arenga al protagonista a su cruzada antirroja-brindan trabajos excelentes, aunque Philip Seymour Hoffman se roba cada escena en su papel de espía experto en armar ejércitos rebeldes. Sin embargo, la verdad es que la biografía de un congresista texano decidido a conseguir cientos de millones de dólares para armar guerrillas afganas no puede mantener demasiada intensidad dramática. Y como el espía que trabaja con Wilson finalmente no tiene mucho que espiar, por momentos el film parece un thriller donde el suspenso y la acción nunca se detonan.
Con un poco más de foco en la corrupción del negocio de las armas, tal vez la biopic hubiera sido más picante, lo que no implica que no haya muy buenas escenas con odaliscas e ironías y lobbies de todo tipo. De todos modos, los puntos fuertes de este film atípico (incluyendo el peinado ochentoso de Julia Roberts), ayudan a recomendarlo sin reparos.
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