Aunque la novela «Sos mi vida» de «Canal 13» fue lo más visto del lunes con 24.4 puntos de rating ( apenas 3 décimas más que la repetición de «Casados con hijos» que hizo 24.1), «Telefé» tuvo amplia supremacía al promediar 15.5 puntos, una cifra superior a la suma de los promedios del 13 (9.0) y Canal 9 (6.1). En este canal, además de «Casados con hijos», tuvieron muy buen rating la novela «Se dice amor» (20.1), el film «Analízate» (20) y la tira colombiana «La tormenta» (18.9). En la jornada, el programa de chimentos «Intrusos en el espectáculo» volvió a descollar con 8 puntos de rating.
En «Sos mi vida» es realmente asombrosa la influencia tinelliana aún antes del desembarco del conductor de «Showmatch» en « Canal 13». Cómo se explica, si no, que «la Monita» -el personaje de Natalia Oreiro- deseche todas las eses finales y haga silbar las intermedias en parlamentos, como mínimo anacrónicos, estilo «¿ushtede me eshtán chamuyando a mí?» o «no she me haga el otario que no le hace juego con el traje». Ni hablar de las cosas horribles que tienen que subactuar excelentes actores como Carlos Belloso puesto no sólo a aspirar eses sino también a decir «¿te vino el André te vino?» o balbucear «¿p...pa...pá?» cuando encuentra a su madre con un hombre en la cama, como sucedió en el capítulo del lunes; o la ¿paraguaya? que compone otra buena actriz como Fabiana García Lago.
Muy interesante visita de Néstor Lorenzo a «Alemania 2006, El Mundial que se viene», por TyC Sports el viernes. Trabaja en el equipo de Pekerman, y tiene a su cargo la observación de Costa de Marfil, primer rival de la Argentina. Señaló que Drogba es el líder del grupo, que además de potencia y despliegue resuelve bien en poco espacio, y en cuanto al seleccionado contó que muchos países que son ex colonias británicas o francesas sufren problemas de coordinación. Con frecuencia los jugadores provienen de regiones distintas, cada uno habla su dialecto, profesan diferentes religiones, rezan a distintas horas, exigen cada uno la comida a la que están habituados, y que cuando eso se traslada al campo de juego resultan desorganizados y vulnerables. Lástima que al moderado y agradable Ariel Rodríguez lo acompaña Christian Garófalo, que constantemente interrumpe a los invitados con bromitas, bocadillos supuestamente pícaros, y comentarios que demuestren su viveza y vastos conocimientos. El ex defensor de la selección argentina pasa gran parte de su tiempo en el exterior y no comprendía algunos modismos criollos. De todas maneras impresionaron su seriedad y aplomo.
Algo de esto ocurre también en «Futbol para todos», el programa de la tarde en «Fox Sports». Los jóvenes Fernando Carlos y Germán Paoloski son periodistas deportivos, lucen muy bien y saben del tema, y por esto se tolera su excesivo chascarrilleo. En cambio el canal se empeña en sostener a Sebastián Vignolo, de aspecto más propio de cantante de bailantas, cabello desteñido, bronceado artificial, cadenas y tatuajes, que alardea de su habilidad como jugador ante Agüero de Independiente o Fabbiani de Lanús. Tampoco contribuye Walter Queijeiro, muy nervioso y hablador, más dotado para la labor detrás de cámaras o fuera de micrófonos que delante.
El jueves asisitieron Abondancieri y Saja, arqueros que se enfrentarían el domingo. Los periodistas aventuraron qué haría el de San Lorenzo en caso de tener que patearle un penal al de Boca, lo cual ocurrió, y sondearon la opinión de ambos respecto a llevar a Ustari a la selección. Con buen criterio desalentaron la idea a causa de la juventud del guardametas rojo. Pero en el fútboltenis, en lugar de mezclarse jugaron Queijeiro y Carlos contra los arqueros profesionales, y obviamente perdieron. Esta arrogancia resulta intolerable.
América tuvo el lunes el único estreno del día con «Fuga a la medianoche», el programa de Alejandro Fantino en la línea de «Mar de fondo». Arrancó con valiosos 4.2 puntos de rating. En el inicio, se vio a Fantino y Gillespie -otro de los muchos colaboradores que tendrá el conductor en distintas seccionesiluminando con una linterna una pared de chapa tras la cual se reveló después un juntadero de desperdicios definido como «el basurero de 'América'». Poco a poco fue llegando el resto de la troupe: Eber Ludueña, Osvaldo Príncipi, el actor Jean Pierre Noher, la actriz Eugenia Guerty, el mago Adrián Guerra, etc. El primer envío fue sólo de presentación de todos, como se encargó de aclarar Fantino varias veces. Por lo menos, la noche de estreno, Guerty, la única mujer del grupo y una muy buena comediante, lució un tanto apocada, por lo que el repentismo de Eber Ludueña fue lo más gracioso.
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