En «Cárceles» de «Telefé» ya no cuentan historias de presos sino que buscan rarezas y hasta consuelan a los reclusos aunque se trate de asesinos. Si bien lograron un buen testimonio del travesti preso «Rubí», quien gesticulaba con temibles tics nerviosos y construía un discurso claramente psicótico, resultaba llamativa la reiterativa palmada en el hombro del conductor «Pollo» Alonso al hombre que había asesinado y por ello había sido condenado a tan sólo 15 años de prisión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como en «El hombre del bosque», donde Kevin Bacon interpreta a un pedófilo pese a lo cual es retratado con una mirada misericordiosa, «Cárceles» tendía una suerte de manto de piedad sobre el recluso, a quien le preguntaban si creía que merecía perdón mientras se le decía «Yo te daría otra oportunidad, me parecés buena persona». Terminaban con besos, abrazos y decenas de «gracias». En otro segmento de «Cárceles», detectaban el costado «fashion» de la cárcel. Como si se tratara de una pasarela, mostraban cómo las reclusas de la Unidad 33 del penal de Los Hornos desfilaban con sus atuendos favoritos.
Siguen brillando los villanos de «Vidas robadas» con una actuación estupenda el lunes último de Juan Gil Navarro cuando torturaba psicológicamente a la secuestrada hija de Soledad Silveyra. a quien le ofrecía dos opciones: la prostitución o un balazo en la cabeza. También se destacan Jorge Marrale y Virginia Innocenti como miembros inescrupulosos de la mafia de trata de blancas. Pero se le cree cada vez menos a Silveyra como la madre preocupada, a Facundo Arana quien siempre hace el mismo papel y a la debutante Mónica Antonópulos, quien, como actriz, puede decirse que es una muy bella modelo que pasó por la revista «Playboy».
Siguen los accidentes en el programa de Marley, «El muro infernal», donde ya se lastimaron Nicolás Vázquez, Jorge Ibañez, Ximena Capristo y no se conoce la suerte de los participantes anónimos pues no tienen el acceso que logran los famosos para quejarse por sus lesiones. Si bien el caso de Capristo fue el más grave (una tomografía, 15 puntos y un diente provisorio, durante todo un fin de semana sedada) «Telefé» no dio explicaciones sobre su poco seguro programa en el que los participantes chocan contra una pared en la mayoría de los casos, pues no logran salir airosos de la consigna: atravesar el agujero en el muro.
En el mal programa «AM», de «Telefé», emitieron un informe sobre una supuesta nueva tribu urbana, «Los emos». Si bien existe este grupo que se reúne en la Plaza Rodríguez Peña, frente al Ministerio de Educación, el informe de «AM» lo jerarquizó, quizá más de lo necesario. Contaban que esta nueva tribu de adolescentes que dice vivir en un mar de lágrimas, poseía «su propia estética», a saber, todos vestidos de negro, muy flacos, con ojos maquillados. Hasta aquí, cuán diferentes a los darks o góticos que dicen condenar. Sin embargo, el detalle que los define es el mechón de cabello ocultando un ojo «para demostrar que no nos gusta una parte de la sociedad y por eso no queremos que nos vean». El informe explicaba que «Emos» proviene de «emocional» y explicaba que se encuentran para intercambiar sus sufrimientos y no para cambiar el mundo pues «ese ideal no sirve de nada, sabemos que es imposible». Para movimientos así, qué sentido tendrá intentar distinguirse de los anarquistas punks, por no mencionar otras tribus que poco aportan como los «dark» o los «góticos». El informe mostraba cómo los «emos» se cortan brazos para exacerbar dolor y se autoflagelan, aunque sean acusados por los darks y góticos de cobardes y homosexuales.
La guerra de los programas de archivos que comenzó el sábado en el enfrentamiento de «TVR» en «Canal 13» vs. « Zapping» en «Telefé» siguió en el programa de Jorge Rial, donde el conductor de «Intrusos» disparó contra Diego Gvirtz, productor de «TVR», quien viene castigándolo en los informes cada vez que puede. «Mientras estuvo al aire «Zapping» lo tuvo muy cerca a «TVR», es más divertido «Zapping», retoma el origen de estos programas que apuntaban a reírse y divertirse en relación a programas de la tele. Pero «TVR» está cargado de ideología, sabés a quiénes criticarán. Le aclaro a Gvirtz que no estamos en una jabonería de Vieytes, porque se habla de confabulación, donde me incluye a mi, a Pergolni, a Gastón Portal, a Villarruel. Le aviso que no nos juntamos a hablar de él, tenemos cosas más importantes que hacer», disparó Rial cual adalid de la «TV buena» que se hace para entretener y reírse, sin maldad.
Pese a que Luis Majul había prometido que se retiraría de la radio por el proyecto personal de escribir un libro, continúa con «La cornisa» a la tarde en «La red», y volverá con la edición televisiva el domingo a las 22 por «América». Nostálgico acaso por el décimo aniversario del ciclo, recuerda Majul que tuvo a todos los presidentes del país en su programa (en los últimos diez años claro) y figuras como Mario Pergolini, Susana Giménez, Marcelo Tinelli, Diego Maradona, Mirtha Legrand y Jorge Guinzburg, entre otros. Aunque no se trate de las celebrieties del «Actor´s studio», completan el mérito los invitados de actualidad que entrevistó Majul como la familia García Belsunce completa, Omar Chabán, Ricardo Barreda, Los Callejeros, la hija de Maradona ante los rumores de muerte su padre, Palito Ortega y Evangelina Salazar respondiendo a las acusaciones de corrupción. Meritorio desde la producción, lo que no indica que las entrevistas hayan resultado interesantes pues se sabe que a Majul le gusta preguntas como «¿Sos feliz?, ¿Le tenés miedo a la muerte?» Para el regreso el domingo contará con la presencia de Pergolini.
Dejá tu comentario