Sin embargo, los «hechos verdaderos», dijeron algunos veteranos rusos al ver este año la película, se limitan a que el viaje efectivamente no alcanzó su destino, y al incidente con la botella. Aparentemente, todo lo que se ve en el interior del submarino sólo ocurrió en la imaginación del guionista, por cierto menos frondosa que lo habitual en Hollywood. Sin embargo, las flaquezas no terminan allí. Dirigida por
A saber: el capitán natural del submarino es Polenin (
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