31 de marzo 2006 - 00:00
Con "Budín inglés" continúa biodrama
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Mariana Chaud: «La obra tiene que ver con
las lecturas que influyeron en nuestra vida.
No con la gran literatura, sino con las que
nos marcaron».
M.C.: La obra tiene humor aunque es menos delirante que las anteriores. Para empezar acá no hay ningún extraterrestre; todo responde a un mismo verosímil. El extrañamiento tiene que ver con que toda esta gente que comparte vínculos tan fuertes sólo hace referencia a sus conflictos en sus charlas sobre libros y literatura. Es decir, discuten, se pelean o manifiestan su amor a través de sus preferencias literarias. Una de las madres, por ejemplo, es aficionada a la historia. La otra, en cambio, terminó leyendo libros de esoterismo.
P.: ¿Qué libros se comentan en «Budín inglés»?
M.C.: «Rojo y negro» de Stendhal, las novelas de Sherlock Holmes, los cuentos de Bradbury y de John Cheever. También se habla de Mark Twain, Schopenhauer y de algunos libros de historieta, como «Asterix».
P.: ¿Los personajes hablan de Asterix?
M.C.: Sí, claro. La elección de los textos no intenta dar cuenta de un canon ni es una selección de libros preferidos. Hay algo de casualidad y azar en este recorrido de lecturas que atraviesan toda una vida. A alguien puede gustarle la buena literatura, pero por ahí lo que más lo marcó fue un libro de Castaneda o alguno de la vieja colección Robin Hood. La verdad está en cómo cada uno lee ese libro y no en su supuesta calidad literaria. Hay una mezcla afectiva en todo esto. Igual quiero aclarar que «Budín inglés» va más allá de este tema. No es necesario ser lector para disfrutar de la obra. Pero, quizás, la gente que es lectora descubra algo más en ella.
P.: ¿Por qué eligió el tema de la lectura?
M.C.: Surgió en una de las charlas previas que tuve con Vivi Tellas. Yo le hablé de la fuerte experiencia que había tenido cuandoleí «En busca del tiempo perdido» de Marcel Proust. El tema le interesó y luego fuimos derivando a otras cuestiones relacionadas con la lectura, como por ejemplo, si un libro puede dañar o no.
P.: ¿De qué manera la afectó a usted la obra de Proust?
M.C.: Fue una experiencias que trascendió lo literario. Sentí que eso que había leído me estaba pasando en la vida. Era como tener en la cabeza la voz del narrador. Después me pasaron otras cosas con los libros. En realidad no soy una gran lectora, pero siempre me interesó saber qué lugar ocupa la lectura en la vida de las personas.
Entrevista de Patricia Espinosa




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