Con "Budín inglés" continúa biodrama

Espectáculos

El 7 de abril se estrena en el Teatro Sarmiento «Budín inglés» de Mariana Chaud, la décima obra del Proyecto Biodrama ideado por Vivi Tellas, (puesta en escena de historias de argentinos vivos). «Siempre me pregunté por qué la gente pasa tanto tiempo leyendo y de qué manera influyen esas lecturas en sus vidas», dice la autora y directora para explicar qué la llevó a investigar en los gustos literarios de cuatro lectores porteños (entre ellos su madre) para escribir y dirigir «Budín inglés».

Sus protagonistas son dos jóvenes a punto de separarse, acompañados por sus madres, quienes mantienen una relación muy amistosa. Lo curioso es que todos estos personajes discuten y expresan sus sentimientos a través de citas literarias y de comentarios sobre libros. Pero, la visita de alguien interesado en comprar el departamento de la pareja cambiará algunas fichas de lugar, debido principalmente a su total indiferencia por la lectura. El elenco está integrado por Marta Lubos, Elvira Onetto, Esteban Lamothe, Laura López Moyano y Santiago Gobernori.

Chaud se desempeñó como actriz en numerosos espectáculos. Actualmente está trabajando en «El Rebenque Show» del Faena Hotel con un monólogo de humor en el que interpreta a Héctor, «un hombre muy solitario que vive entregado a fantasías muy extrañas». Como directora y dramaturga, Chaud logró buena repercusión con sus dos obras anteriores: «Sigo mintiendo» (el día después de una fiesta de cumpleaños con extraterrestre incluido) y «Elhecho» (sic) sobre un sacerdote que en plena crisis de fe busca una prueba científica de la existencia de Dios en los objetos que lo rodean.

Periodista: La premisa del ciclo Biodrama es elegir a una persona argentina viva y transformar su historia de vida en material dramático. ¿A qué personas eligió usted?

Mariana Chaud.: En realidad, estos personajes no responden a personas reales, pero sí los textos que ellos utilizan que fueron sacados de las entrevistas que hicimos a distintas personas de nuestro entorno. No copiamos su comportamiento, ni tomamos episodios de sus vidas; sólo incorporamos sus declaraciones, algunas fueron reelaboradas, otras no.

P.: ¿La trama es tan disparatada como la de sus trabajos anteriores?

M.C.: La obra tiene humor aunque es menos delirante que las anteriores. Para empezar acá no hay ningún extraterrestre; todo responde a un mismo verosímil. El extrañamiento tiene que ver con que toda esta gente que comparte vínculos tan fuertes sólo hace referencia a sus conflictos en sus charlas sobre libros y literatura. Es decir, discuten, se pelean o manifiestan su amor a través de sus preferencias literarias. Una de las madres, por ejemplo, es aficionada a la historia. La otra, en cambio, terminó leyendo libros de esoterismo.

P.: ¿Qué libros se comentan en «Budín inglés»?

M.C.: «Rojo y negro» de Stendhal, las novelas de Sherlock Holmes, los cuentos de Bradbury y de John Cheever. También se habla de Mark Twain, Schopenhauer y de algunos libros de historieta, como «Asterix».

P.: ¿Los personajes hablan de Asterix?

M.C.: Sí, claro. La elección de los textos no intenta dar cuenta de un canon ni es una selección de libros preferidos. Hay algo de casualidad y azar en este recorrido de lecturas que atraviesan toda una vida. A alguien puede gustarle la buena literatura, pero por ahí lo que más lo marcó fue un libro de Castaneda o alguno de la vieja colección Robin Hood. La verdad está en cómo cada uno lee ese libro y no en su supuesta calidad literaria. Hay una mezcla afectiva en todo esto. Igual quiero aclarar que «Budín inglés» va más allá de este tema. No es necesario ser lector para disfrutar de la obra. Pero, quizás, la gente que es lectora descubra algo más en ella.

P.: ¿Por qué eligió el tema de la lectura?

M.C.: Surgió en una de las charlas previas que tuve con Vivi Tellas. Yo le hablé de la fuerte experiencia que había tenido cuandoleí «En busca del tiempo perdido» de Marcel Proust. El tema le interesó y luego fuimos derivando a otras cuestiones relacionadas con la lectura, como por ejemplo, si un libro puede dañar o no.

P.: ¿De qué manera la afectó a usted la obra de Proust?

M.C.: Fue una experiencias que trascendió lo literario. Sentí que eso que había leído me estaba pasando en la vida. Era como tener en la cabeza la voz del narrador. Después me pasaron otras cosas con los libros. En realidad no soy una gran lectora, pero siempre me interesó saber qué lugar ocupa la lectura en la vida de las personas.

Entrevista de Patricia Espinosa

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