21 de octubre 2008 - 00:00
"De los anónimos de la TV salen personajes atractivos"
-
La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
-
Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
Julio Chávez:
«Se suele
despreciar a
esa gente
que va a
exponerse a
los
programas de
TV. A mí me
interesa ese
adulto
ingenuo que
concurre, lo
que hay de
chico en él».
P.: También aparece en sus obras el enfrentamiento a partir de la diferencia en cuanto a la clase social.
J.C.: Correcto, pero no diría sólo clase social, diría lugar de pertenencia que lleva a diferentes prácticas. Por ejemplo en mi obra «Rancho», la tía de Barrio Norte es quien ayuda a su hermano e hija porque los desalojan de su rancho en el interior. Lo interesante es lo que ocurre con esos personajes cuando viajan, casi sin remedio, a un departamento de la capital. Allí llegan a ocurrir los más disparatados acontecimientos, como la fogata en el living de esa mujer que los mira desconcertada. En esa mirada hay algo muy parecido a lo que ocurre con la tía en la obra «La de Vicente López».
P.: ¿Y la otra obra?
J.C.: Repondré «Angelito Pena», una obra mía que dirigí en el Recoleta en 2003, 2004 y 2005, sobre cuatro personas que comparten una casa y asisten a un quinto integrante que está practicando para presentarse en un concurso de fenómenos, en el que intentará mantenerse parado sin moverse durante 24 horas. Es una obra que habla de cómo el ser humano construye con elementos insignificantes aparentes, grandes conflictos. Todos sus personajes se quieren expresar y al mismo tiempo pretenden que el resto esté de acuerdo.
P.: ¿Lo inspiraron los concursos de Marcelo Tinelli y Susana Giménez? La moda sigue hoy con «Talento argentino».
J.C.: Considero que de esos concursos surgen algunos personajes que son valorables por sus virtudes, y no lo tomo de un modo peyorativo. Lo que me inspiró en realidad es cómo la gente construye una realidad mediatizada, cómo lo que expresan es siempre una opinión de la que deben convencer al resto. Si fueran pensamientos, no habría necesidad de andar argumentando e intentando que los demás compartieran el enunciado. Me interesan las personas y familias que hablan a través de Chiche... ¿como se llama? Gelblung, Chiche Gelblung.
P.: ¿Por qué aclara que no toma el «concurso de fenómenos» como algo peyorativo?
J.C.: Porque se suele despreciar a esta clase de gente y de programas, lo que quiero marcar es al adulto ingenuo que concurre; rescato que siendo grande no haya perdido parte de la inocencia. El chico siempre es ingenuo; el adulto es lo que puede.
P.: Terminó de grabar la segunda parte de «Epitafios» para TV. ¿Cuándo podrá verse?
J.C.: En marzo, con un elenco diferente del anterior, donde habían estado Paola Krum, Cecilia Roth y Antonio Birabent. En esta oportunidad trabajamos también con Cecilia pero además Leo Sbaraglia, Natalia Lobo y Fernán Mirás. Nuevamente aparece el caso de un psicópata serial que compromete la figura de mi personaje y lo involucra de una manera personal. Trabajar para HBO es como trabajar para un monstruo, me resultó muy gracioso el día en que nos juntamos todos con los diferentes departamentos. Funcionan en diferentes países, como unidades de negocios, y está el de casting en un país, el de marketing en otro, y cada uno peleaba por lo suyo, mientras nosotros los actores, mirábamos.
P.: Luego de «El otro», ¿quiere volver a hacer cine?
J.C.: Marcelo Piñeyro me trajo el guión de «Las viudas de los jueves», pero todavía no lo empecé a leer. Lo que me gustaría filmar es un proyecto de cine donde escribe Alejandro Maci y estaría Mercedes Morán.
P.: Le rendirán un homenaje en Mar del Plata pero usted no podrá asistir, ¿cómo es eso?
J.C.: Me enteré de la idea, la agradezco aunque no sé si merezco un homenaje a mi persona. Me avisaron pero yo ya estaba comprometido con el viaje al Festival de Otoño Madrid y aún si se hace sin mi, estaré contento pues me representará mi grupo de teatro, Baal.
P.: ¿Y qué hará en Madrid?
J.C.: Iré con el espectáculo «Yo soy mi propia mujer» dirigido por Agustín Alezzo y además de estar en el festival, veré si logramos cerrar una temporada de la obra en Madrid. Me gustaría concluir el ciclo así, pues es difícil darse cuenta cuándo algo ya cumplió una etapa. Yo me lo pregunto bastante, pero hay que tratar de detectarlo más allá de que la obra estuvo siempre a sala llena y el placer que me significó representar a Charlotte von Mahlsdor, el travesti sobre el que gira la obra de Doug Wright.
P.: ¿Le afecta el clima de crisis económica mundial o intenta aislarse?
J.C.: A decir verdad, si nuncaen mi vida pensé sobre cuestiones de economía y a duras penas lo hago sobre teatro, no voy a pensar sobre eso ahora. Por lo poco que comprendo, parece que el paradigma viene mal y entonces habría que cambiarlo. No hay espacio para que siga todo igual, y en ese sentido recurriré al lugar común, toda crisis. trae una oportunidad, más allá de que se genera mucho miedo ante lo desconocido. En cuanto al teatro en particular, quiza sufra por menos espectadores o cierres de salas, pero eso será insignificante al lado de lo que podría ocurrir.
Entrevista de Carolina Liponetzky




Dejá tu comentario