La artista Paola Cohen presentó su nueva obra “Efímero, permanente”, inspirada en lo que se atravesó de forma mundial con la irrupción del Covid-19. La muestra se puede visitar hasta el 30 de octubre en Humberto Primo 865, en el barrio porteño de San Telmo.
La obra es un trabajo más introspectivo llevado por el deseo de volver a la normalidad, poder reconstruir los vínculos físicos y afectivos alejando a la soledad. Esta muestra está marcada por los abrazos, en forma de recordar el contacto y la pérdida de los seres queridos.
“La importancia de los abrazos no solo tiene beneficios en lo emocional, sino también en la salud. Durante la pandemia nos sentimos en soledad, aislándonos de nuestros seres queridos, imposibilitando el encuentro con el otro. Esto nos afectó de diversas maneras. Por esto sentí la necesidad de realizar esta muestra que nos atraviesa a todos”, señaló Paola Cohen, formada artísticamente en el IUNA y la Universidad Torcuato Di Tella.
Bajo la técnica de acrílico sobre tela, estas pinturas llaman a la emotividad y a la identificación caracterizada por la diversidad, desplazándose desde la figuración a la abstracción con absoluta libertad. Evita quedar atrapada en una visualidad definida y prefiere dar rienda suelta a la inspiración momentánea, a los temas que la acompañan a lo largo de su vida artística o a las imágenes que van cobrando forma espontáneamente sobre las telas.
Efímero, permanente
“La vida es así. De repente algo irrumpe, algo sucede y cambia nuestro destino para siempre. Lo efímero, lo permanente, nada es lo que parece. No hay certezas, la sorpresa de lo inesperado, lo inasible. En épocas de incertidumbre la vida y la muerte están muy cerca. Estos son nuevos tiempos, no podemos tocarnos, abrazar es inherente al ser. Así nace la serie de abrazos, de la necesidad de abrazos y conectar con la energía de otro. Lo efímero y lo permanente en un abrazo puede durar para siempre”, explicó la autora.
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