18 de enero 2005 - 00:00
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Clint Eastwood le arrebató a Martin Scorsese el premio al mejor director con «Million Dollar Baby», cuya protagonista, Hillary Swank, ganó el de mejor actriz dramática.
Completando el rubro actoral, Jamie Foxx fue elegido mejor actor de comedia musical por su interpretación del legendario cantante ciego Ray Charles en «Ray». La emoción de Foxx y el recuerdo de Ray Charles merecieron la mayor ovación de pie de la noche.
«Closer», dirigida por Mike Nichols, aportó la cuota de sorpresa al llevarse dos estatuillas, mientras que Annette Bening fue elegida la mejor actriz de comedia por su interpretación de una diva en «Being Julia». Pero la sorpresa de la noche fueron los premios que se llevaron el británico Clive Owen, elegido mejor actor de reparto por «Closer», y Natalie Portman, votada como la mejor actriz de reparto por la misma película. «Estando entre todas estas candidatas, no tenía expectativas de esto», confesó la actriz, que estudia en Harvard.
A diferencia de Owen y Portman, Bening era considerada favorita a llevarse una estatuilla por su interpretación de una actriz en un paréntesis de su carrera. Al recibir el premio, agradeció a su familia y a su marido Warren Beatty. «Closer», cuya trama gira alrededor de dos parejas inmersas en un juego de infidelidades, recibió críticas dispares y no había llegado a los Globos Oro como favorita. En los pronósticos previos, Owen aparecía como perdedor ante sus compañeros de terna: Thomas Haden Church, nominado por « Sideways» y Morgan Freeman, ternado por el drama «Million Dollar Baby», mientras que las actrices Cate Blanchett y Virginia Madsen también contaban con más posibilidades que Portman.
Como estaba previsto, Robin Williams fue distinguido con el premio Cecil B. De Mille a toda su carrera y, como era de prever, su agradecimiento generó carcajadas.
La ceremonia, considerada la más relajada y divertida de Hollywood en contraposición a la habitual rigidez de los Oscar, tuvo lugar en un domingo de sol resplandeciente, tras las tormentas que durante las dos últimas semanas azotaron la ciudad de Los Angeles.
La Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood no quiere que nadie se sienta como un perdedor en la gala y ofrece unas lujosas bolsas de regalo a todos los que colaboren en la velada. Entre los obsequios que contiene esta bolsa, valorada en 38.390 dólares en total y destinada a los presentadores, hay un brazalete de 430 dólares, un reloj Chopard de 865 dólares, un MP3 de 200 dólares, copas de Martini con coctelera a juego y bombones Godiva. El resto de los invitados también recibió una bolsa, mucho más modesta, además de una cena de caviar y entrecot que las estrellas dejaron sin tocar por los nervios o la silueta.
Nada cayó en saco roto en una ceremonia que al concluir donó la comida al servicio «Angel Harvest», para alegrar el paladar de los más necesitados. Además, en esta 62 edición de los Globos de Oro, la asociación benéfica www. clothesoffourbacks.org comenzó ayer mismo una subasta de la ropa donada por las estrellas a beneficio de las víctimas del reciente maremoto en el sureste asiático.
Marcia Cross y Felicity Huffman, protagonistas de la serie televisiva «Desperate housewives», han donado ya sus vestidos,lo mismo que Blythe Danner, la madre de Gwyneth Paltrow, mientras que Charlie Sheen prefirió ceder sus gemelos y William Shatner, sus zapatos.
Todas las estrellas se mostraron de muy buen humor. Leonardo DiCaprio se detuvo a firmar autógrafos, mientras que la duquesa de York, Sarah Ferguson, enfundada en un vestido verde, confesó a la prensa que la única estrella que quería conocer era al protagonista de «Titanic».




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