Aunque no muy verosímil, el personaje de Kim Basinger
suma otro gancho a «El centinela», thriller casi siempre
atrapante, con despliegue de acción y un Michael Douglas
en buena forma.
«El Centinela» (The Sentinel, EE.UU., 2006, habl. en inglés) Dir.: C. Johnson. Int.: M. Douglas, K. Sutherland, E. Longoria, M. Donovan, R. Coster, K. Basinger, D. Rasche.
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Nos encontramos ante un curioso caso de thriller presidencial totalmente apolítico (salvo que se tome como una ironía que el presidente de los Estados Unidos esté interpretado por David «Martillo Hammer» Rasche, o que la primera dama no le sea fiel).
El film tiene muy buen ritmo y un planteo argumental que hasta cierto punto no subestima al espectador. Un elenco lleno de gente talentosa cubriendo cada papel, un despliegue impactante a la hora de las generosas escenas de acción, y la lista de condimentos podría seguir. Todo junto no se puede, y tal vez éste sea el mayor problema de un film sólido y por momentos muy entretenido, con algo para atraer a espectadores de gustos muy variados, y con Michael Douglas en plena forma, así que la película no defraudará a los fans de este actor.
Douglas es un legendario agente del servicio secreto presidencial que le salvó la vida a Reagan arriesgando la propia y que, sin embargo, no sólo no ha ascendido lo suficiente en el cuerpo, sino que de golpe puede ser sospechoso de terrorismo. Kiefer Sutherland, su principal discípulo, se convierte en su perro de presa, situación que para colmo, todo tipo de espectros personales terminan de complicar.
Kim Basinger es la primera dama infiel pero honorable, que aporta gancho pero le resta credibilidad a la trama al no poder sostenerse seriamente la posibiliad de un affaire extramatrimonial a prueba de sospechas a esos niveles.
Buenos actores como Eva Longoria o Martin Donovan se lucen en escenas aisladas. En cambio, el duelo Douglas-Sutherland siempre se sostiene, y por sí solo vuelve recomendable una película que realmente se parece más a una floja de Lumet o Friedkin que a una buena del director de «SWAT». En el Hollywood actual, esto es todo un elogio.
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