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En el panorama actual, las filiales de las empresas norteamericanas «major» se encuentran todavía más acorraladas, para emplear una expresión tristemente de moda hoy. A la caída en dólares de la recaudación por entrada que sufren todos, se les añade las trabas para girar las divisas a sus casas matrices y los habitualmente elevados costos de sus campañas publicitarias.
En ese sentido, ya se dice que la primera víctima en cine del «corralito» financiero y la devaluación es la largamente publicitada
Su estreno previsto para el 1 de enero se demoró por esa incertidumbre, que ahora se convirtió en realidad. En ese sentido, el mago
Algunos pesimistas recordaron que la distribuidora de ambos films (Warner Bros) no suele tener demasiada paciencia con los países en problemas: en 1988, con los primeros signos de la hiperinflación alfonsinista, Warner se fue de la Argentina, y en su lugar se estableció una representación local (Theatrical) que durante un tiempo presentó una parte de la producción de ese sello.
Los pocos distribuidores independientes que quedan, por su parte, debieron rememorar su «cintura» para moverse en terrenos temblorosos, adormecida durante once años de estabilidad. El impacto no es poco: a la caída en dólares de las entradas se suma el costo de las copias por el dólar oficial ($1,40).