5 de mayo 2008 - 00:00
El cine reconstruye un crimen
-
La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
-
Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
Andrés Veiel, un notable documentalista alemán a quien preocupa el tema de la violencia juvenil, que ha tratado en varios de sus films.
P.: Hablamos de Alfred Herrhauser, presidente del Deutsche Bank, asesinado en 1989, al que sus empleados agradecen haberlos liberado «del sentimiento de culpa de ganar mucho dinero», y México agradece haber intercedido por su deuda externa.
A.V.: No una condonación, sino una ampliación de cuotas, lo cual, de todos modos, enemistó al Deutsche con otros bancos que no podían amortizar tantos créditos perdidos. Por ahí sostienen, sin pruebas, que alguien de la propia banca americana instigó a los terroristas de la Rote Armee Fraktion, los que odiaban a Herrhauser justamente porque quería el mejoramiento del sistema. Para ellos era «un lobo con piel de cordero» que empujaba Alemania hacia el fascismo. Es cierto que se limitó la democracia, y la policía abusaba, pero hablar de fascismo era un absurdo.
P.: ¿Qué recepción tuvo la película?
A.V.: Unos me criticaron que « humaniza al capitalista», y otros que, al darle una familia, «humaniza al terrorista» (que además murió cuando ya estaba detenido). Inclusive algunos se metieron varias veces en mi estudio, me vigilaron, me enviaron vagas amenazas.
P.: ¿También tuvo problemas con «Der Kick», sobre tres chicos que mataron a otro a patadas?
A.V.: Quizá me acerqué a ellos y sus padres demasiado pronto, apenas dos años después de los hechos. Primero me rechazó todo el pueblo, un pueblo de Alemania Oriental, cerca de Polonia, con mayoría de desocupados. Accedieron cuando les dije que buscaba datos para una obra de teatro. Para ellos el teatro no significa gran cosa. Sólo a la quinta entrevista me permitieron poner un micrófono. De a poco, junto al rechazo, fue surgiendo la necesidad de hablar, y se quebraron. La obra de teatro resultante, donde dos personas asumen diferentes personajes, comprime 1500 páginas de entrevistas que hice, el protocolo de interrogación judicial, y los informes psiquiátricos. Muy importante: ninguna frase es inventada. Así, con esa obra (que aquí traigo en forma de registro cinematográfico) he recorrido más de 30 escenarios, y muchísimas escuelas, inclusive de otros países, ya que el tema de la violencia juvenil preocupa por igual a maestros y alumnos.
P.: La violencia, un tema permanente.
A.V.: Siempre la hubo, pero antes se respetaban los límites. Ahora la moda es golpear al caído y seguir golpeándolo sin piedad. ¿Culpa de los medios, de las películas violentas, de la falta de futuro, del alcohol, de la pretendida superioridad que provoca humillar a otro, del vacío de responsabilidad de padres y autoridades, de la comunidad democrática que se disgrega y mira para otro lado? Estos hechos surgen del centro de la sociedad. Mi obra intenta hacer visible ese centro. Quiero charlar con la gente al respecto.
Entrevista de Paraná Sendrós




Dejá tu comentario