11 de octubre 2005 - 00:00
El gran arquitecto Niemeyer sigue vigente a los 98 años
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La Biblioteca de San Pablo, una de las incomparables obras del brasileño Oscar Niemeyer, objeto de un libro que lleva su nombre y que obtuvo el Premio de la Crítica en la X Bienal de Arquitectura de Buenos Aires.
Niemeyer había iniciado su formación junto a Lucio Costa y Le Corbusier a partir de los años cuarenta, pero luego logró elaborar un lenguaje propio que alcanzó su maduración en Brasilia y continúa hasta el presente, en obras como el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói.
Niemeyer nació en Río de Janeiro, en el barrio de Laranjeiras, en 1907. Siendo aún estudiante comenzó a trabajar en el taller de Lucio Costa y Carlos Leao. En 1935, se incorporó al Servicio del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional.
Durante otro viaje, de paso por Lisboa, se enteró del golpe de Estado ocurrido el 31 de marzo de 1964, que derrocó a Joao Goulart e instaló el régimen militar de Castelo Branco. Durante seis meses se estableció en Tel Aviv donde desarrolló un gran número de proyectos, entre ellos, un hotel, barrios residenciales, la Universidadde Haifa, en Israel y una ciudad vertical en el desierto del Negev. También diseñó una Universidad en Acra, Ghana. De regreso a Brasil, la policía militar suspendió la publicación de su revista «Módulo», de arquitectura, que dirigía su hija. En 1965, la situación política empeoró: los partidos fueron prohibidos y se multiplicaron las privaciones de los derechos civiles. Con gran decepción, emprendió obras fuera de Brasil.
En Argelia, preparó el proyecto para la Universidad Constantine. Por su parte, Giorgio Mondadori le encomendó la construcción de su nueva sede editorial, en Milán. Cuando en 1972, abrió un estudio en París, desarrolló un gran número de proyectos: la Bolsa de Trabajo de Bobigny y el Centro Cultural de Le Havre fueron los más importantes. Por pedido de Leonel Brizola, gobernador del Estado de Río de Janeiro, y de Darcy Ribeiro, vicegobernador, proyectó la Pasarela del Sambódromo, para los famosos carnavales de Río, en 1983. En 1987, proyectó la sede del Diario «L Humanité» en Saint Denis. También diseñó el Memorial de América Latina, cuyo conjunto de construcciones ocupa un área de veinte mil metros cuadrados. El gran conjunto cívico une por medio de una pasarela sus ocho edificios principales. Durante varios años, su director fue el crítico y Ministro de Cultura paulista, Fabio de Magalhaes.
En los últimos años, algunos de sus diseños son el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, en la entrada de la Bahía de Guanabara; el Monumento Eldorado (1996), encargado por el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra; y una Torre observatorio, con hotel y restaurante en Brighton (1998), Inglaterra.
El libro «Oscar Niemeyer» fue premiado por el jurado de la X Bienal, y junto con los arquitectos Henrique Reinach, Ruy Ohtake, Isay Weinfeld y Arthur de Matos Casas, enviados por el gobierno brasileño, participaron en los diálogos de esta semana internacional de arquitectura en Buenos Aires. Una muestra más del interés del gobierno de ese país por la cultura.




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