1 de septiembre 2013 - 10:53
El japonés Miyazaki, padre de "Heidi" y "Chihiro", anunció su retiro
Hayao Miyazaki
En 1982 empezó el cómic de corte épico "Kaze no tani no Naushika" ("NausicaTM of the Valley of the Wind"), que llevó al cine en 1984 y le convirtió en una celebridad.
Ese año, Miyazaki y Takahata pusieron en marcha su propia productora, Ghibli, con la que ya podían competir cara a cara con las más grandes producciones americanas, hasta el punto de que al maestro tokiota le llamaban "el Walt Disney japonés", cosa que a él le desagrada bastante.
Sus trabajos, tanto para niños, como con lectura para adultos, son unas veces mezcla de culturas y estilos artísticos diferentes; otras, irradian pura fantasía de la mitología japonesa en una visión atemporal, que no distingue presente, pasado y futuro.
En sus películas, muchas de ellas aderezadas con la música de Joe Hisaishi, siempre se encuentran referencias a la naturaleza y contra la contaminación y sus protagonistas, de grandes ojos negros y redondos, siempre son de ambos sexos, muchas veces con pasados mágicos o insólitos, y, a veces, vuelan.
Entregado al detalle y al cromatismo, la creatividad de Miyazaki ha sido reconocida en diversas ocasiones.
Su "Mononoke-hime" ("Princess Mononoke") fue Premio de la Academia nipona de Cine a la mejor película, y "Sen to Chihiro no kamikakushi" ("Spirited Away") (2002), calificada de poema visual, fue Oscar al mejor filme de animación y Oso de Oro en Berlín, aparte de recibir otra treintena de galardones internacionales.
En julio de 2008 estrenó en Japón "Gake no ue no Ponyo" ("Ponyo"), sobre la relación de un niño de cinco años con una princesa pez que quiere convertirse en humano y en 2010 escribió y planificó "Kari-gurashi no Arietti" ("The Secret World of Arrietty"), que dirigió la joven apuesta de Ghibli Hiromasa Yonebayashi, llamado probablemente a continuar la obra del maestro; de hecho, ya prepara una secuela de "Porco Rosso".
Mayazaki, trabajador incansable, define su proceso creativo como "pensar, pensar y pensar" y defiende "hacer todo a mano, incluso cuando se utiliza el ordenador.


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